A siete mil metros sobre el infierno: los bomberazos del Bloody Hundredt vuelven a la pantalla
La miniserie de Apple TV reconstruye el derrotero del Centésimo Grupo de Bombardeo, la unidad estadounidense que sufrió algunas de las pérdidas más duras de la Segunda Guerra en operaciones sobre Alemania. Nueve capítulos, dos protagonistas jóvenes y la firma de Spielberg como productor ejecutivo.
Yo siempre digo que una buena serie de guerra empieza por ahí: por el ruido de los motores, por el olor a gasolina, por el frío que cala los huesos. Y esta nueva producción de Apple TV, que se mete de lleno en los cielos de la Segunda Guerra, parece entenderlo bastante bien. Los amos del aire llega con nueve episodios bien almorzados y una premisa atrapante: contar la historia del Centésimo Grupo de Bombardeo, más conocido como el Bloody Hundredth, la unidad de la Fuerza Aérea estadounidense que perdió más aviones que cualquier otra durante los raids sobre la Alemania nazi. Lo que me enganchó de entrada es que la serie no se queda en el plano épico de las batallas: se ensucia, se mete en las tripulaciones, en los nombres propios, en los miedos de cada uno.
Dos pilotos y un apellido repetido
Los protagonistas que cargan con la historia son Austin Butler y Callum Turner, dos actores que vienen haciendo ruido en Hollywood con papeles muy distintos entre sí. Butler es quien carga con la parte más emotiva del relato, mientras que Turner le pone el cuerpo a los combates. A los dos los venía siguiendo de otros proyectos y acá se nota que se toman en serio el desafío: no es fácil sostener nueve capítulos en la cabina de un B-17, con el oxígeno racionado y el fuego antiaéreo alemán abajo.
Detrás de cámara aparece nada menos que Steven Spielberg, que figura como productor ejecutivo y le pone a la serie el peso de su mirada sobre la Segunda Guerra, un tema que conoce bien desde Saving Private Ryan y Band of Brothers. La creación, en cambio, es de John Shiban y John Orloff, dos guionistas que saben de qué se trata el género: Shiban viene de Ozark y Orloff escribió en Hermanos de sangre, la otra gran miniserie bélica que produjo el propio Spielberg hace ya más de dos décadas. Esa continuidad se nota: la narración tiene el mismo ritmo moroso, las mismas pausas largas en el frente y la misma obsesión por los detalles de la vida cotidiana de los soldados.
“La serie no se queda en el plano épico de las batallas: se ensucia, se mete en las tripulaciones, en los nombres propios, en los miedos de cada uno.”Emilio Bravo
- El Centésimo Grupo de Bombardeo perdió más aeronaves que cualquier otra unidad de la Octava Fuerza Aérea durante las misiones sobre la Alemania nazi.
- Las tripulaciones operaban a unos siete kilómetros de altura, en condiciones de frío extremo y con oxígeno suplementario.
- Los guionistas John Shiban y John Orloff tienen antecedentes en Ozark y Hermanos de sangre, respectivamente.
- Steven Spielberg figura como productor ejecutivo, lo que conecta a la serie con la línea narrativa de Band of Brothers.
- La historia incluye los destinos de los hombres derribados, los prisioneros de guerra, los heridos y los muertos del grupo.
Lo que más rescato, en lo que llevo visto, es la decisión de mostrar los vuelos como lo que eran: una pesadilla logística y humana. Los amos del aire no romantiza a los bomberos ni los convierte en héroes de historieta. Los muestra cagándose de miedo, discutiendo con los compañeros, rezando bajito antes de cada despegue. A siete mil metros de altura, con el oxígeno en la máscara y los Messerschmitt acechando, no había lugar para la épica. Y la serie, para mi gusto, lo entiende perfectamente.
Si te interesa la Segunda Guerra desde un ángulo poco visitado, o si venís disfrutando de las producciones bélicas con vuelo histórico, esta es una cita que no podés dejar pasar. Los nueve episodios están disponibles en Apple TV, y prometen varias semanas de conversación sobre lo que pasaba arriba de las nubes mientras abajo se definía el destino del mundo.
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