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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Aquel 21 de octubre en que el asfalto de Fuji se vino arriba y medio país se quedó pegado a la tele

Carlos Alberto Legnani, el único periodista argentino acreditado en el Gran Premio de Japón de 1976, revive la definición más insólita de la Fórmula 1 junto a Fangio como comentarista. La charla es el miércoles en la AAV, a las 18, con entrada libre y gratuita.

Por Facundo YacanteDeportes · · hace 1 d
Aquel 21 de octubre en que el asfalto de Fuji se vino arriba y medio país se quedó pegado a la tele

Pasó hace cincuenta años, una vida entera, y sin embargo la conversación sigue apareciendo en cualquier mesa donde haya alguien que se fume un cigarrillo y se acuerde de haber gritado frente al televisor. Es que el Gran Premio de Japón de 1976 fue una de esas raras jornadas en que el deporte se parece demasiado a la vida: aparece la lluvia, aparece el miedo, aparece alguien que dice basta y aparece otro que no tiene nada que perder. Esa mezcla fue la que cocinó el campeonato más cinematográfico de la Fórmula 1, el que se llevó el británico James Hunt contra todo pronóstico, a un punto del austríaco Niki Lauda. Y la que dejó a todo un país pendiente del Fuji Speedway, con Fangio en el estudio y un cronista en las tribunas.

Lauda llegaba a esa última fecha con el destino casi escrito encima: semanas antes había sobrevivido al accidente espantoso del Nürburgring y se había subido otra vez al Ferrari antes de que los médicos lo dejaran terminar de soñarlo. Hunt, en McLaren, venía de abajo, fecha a fecha, recortando con la obstinación del que sabe que es ahora o nunca. La carrera se largó bajo un diluvio típico de finales de octubre en esa zona del mundo. El asfalto se hizo río y Lauda tomó una decisión que le cambió la biografía: paró el coche en boxes, se sacó el casco, y le dijo al equipo que con esas condiciones no valía la pena morirse por un campeonato. Hunt terminó tercero. Un punto le alcanzó. Un punto, ni más ni menos, es lo que separó a dos muchachos de protagonizar una historia que Hollywood terminaría llevando al cine.

El único argentino en la tribuna

En medio de ese despelote había un periodista de la nuestra que estaba ahí, en carne y hueso, con la credencial colgada del cuello y el anotador empapado. Era Carlos Alberto Legnani, director y fundador de la revista Campeones, acreditado como el único reportero argentino en la carrera. La transmisión a la Argentina la condujo él, con Juan Manuel Fangio como comentarista. O sea, cinco veces campeón del mundo mirando el monitor y un solo enviado especial en el circuito. Cincuenta años después, ese testimonio directo vuelve a la calle.

La charla en la AAV

  • Día: miércoles 21 de octubre.
  • Hora: 18.
  • Lugar: Asociación Argentina de Volantes, Billinghurst 880, Ciudad de Buenos Aires.
  • Orador: Carlos Alberto Legnani.
  • Entrada: libre y gratuita.

Para los que vieron esa carrera en directo o se enteraron al día siguiente en el diario, la cita tiene una vuelta de rosca extra: no se trata de repasar datos, se trata de escuchar a alguien que estuvo ahí cómo cuenta lo que no salió en cámara. El agua en las tribunas, los gritos por radio, la cara de Lauda cuando decidió bajarse, el inglés del inglés cuando se enteró de que era campeón por un carajo. Detalles que el tiempo no borra y que, contados por quien los vivió, se vuelven otra cosa.

Yo, por las dudas, ya tengo el despertador puesto para el miércoles. Lo más probable es que Legnani termine aquella tarde repitiendo lo que alguna vez dijo, más o menos, sobre las decisiones que se toman en una fracción de segundo con la lluvia en los ojos: que el campeón no siempre es el que gana la última carrera, sino el que tiene la valentía de bajarse cuando hay que bajarse. Aunque, claro, yo del futuro inmediato no tengo la menor idea: el derecho a errar el pronóstico también es parte del show.

FY

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