Argentina corre con ventaja energética para atraer centros de datos de inteligencia artificial
Inversiones de hasta 1.000 millones de dólares, megavatio a 50 dólares en Vaca Muerta y un horizonte 2025-2030 con el 60% de los despliegues destinados a IA reconfiguran el mapa regional y ponen a la Argentina en el radar de los capitales globales.
Argentina apareció esta semana en el radar de los inversores globales de centros de datos con un dato concreto: el megavatio en Vaca Muerta se paga a 50 dólares, la mitad que en los principales mercados internacionales, donde ronda los 100 dólares. En un proyecto tipo, esa brecha equivale a 500 millones de dólares anuales de ahorro operativo, según cálculos de la consultora Dreicon.
La diferencia no es menor si se considera que un megacentro de datos para inteligencia artificial demanda inversiones de hasta 1.000 millones de dólares y plazos de maduración prolongados. En ese contexto, referentes del sector coincidieron en que el país tiene atributos técnicos competitivos frente a plazas saturadas como Estados Unidos y Europa, aunque advirtieron que la estabilidad económica y jurídica sigue siendo el filtro ineludible para quien evalúa desembarcar.
Tres ventajas concretas y un asterisco
Noelia Miranda, directora de secure power para Argentina, Paraguay y Uruguay de Schneider Electric, resumió el momento: el país quedó rezagado en el mercado de centros de datos, pero hoy tiene la posibilidad de posicionarse como uno de los hubs más importantes del mundo. Entre los atractivos mencionó la disponibilidad de grandes extensiones de terreno, un clima que ayuda a la refrigeración natural y la distancia respecto de zonas de conflicto bélico, una variable que desde 2022 pesa cada vez más en los directorios de las grandes tecnológicas.
“Nuestro país es tierra fértil para seguir creciendo en el terreno de los centros de datos.”Noelia Miranda, Schneider Electric
Miranda reconoció, sin embargo, que la inestabilidad que en el pasado alejó inversiones es la misma que, de revertirse, puede volver competitivo al país. Es decir: el asterisco que aparece junto a cualquier plan de desembolso de gran porte.
Lo que viene: IA y refrigeración líquida
Del lado técnico, el desafío ya está cuantificado. Julián Martín Gurgone, arquitecto de centros de datos de Schneider Electric, anticipó que entre 2025 y 2030 el 60% de los despliegues globales estarán orientados a inteligencia artificial y que el 75% de esas cargas de trabajo requerirán refrigeración líquida, un sistema que reemplaza el aire por un circuito de agua o líquido dielectric para evacuar el calor de los procesadores. Es el mismo principio de un radiador de auto, pero aplicado a racks con miles de chips funcionando en paralelo: obliga a planificar las cañerías y la planta de agua antes de levantar el edificio.
Gerardo Manhard, director de consultoría en energía e infraestructura de Dreicon, puso cifras al ahorro energético: 500 millones de dólares de diferencia en el año para un centro de datos que se radique cerca de la formación neuquina, tomando como referencia el precio local del megavatio.
Proyectos en marcha
El interés ya dejó de ser declamativo. Jorge Vilariño, representante en Argentina de la firma polaca Green Capital, explicó que la baja densidad poblacional facilita los permisos de construcción y que la empresa anunció un megacentro de datos en Chubut dedicado a inteligencia artificial. El proyecto se inscribe en una ola regional que incluye anuncios en Brasil, Chile y Uruguay, todos disputando el mismo lugar en el mapa.
- Confirmar el precio del megavatio en el punto de conexión elegido: la diferencia entre 50 y 100 dólares define la viabilidad financiera del proyecto.
- Evaluar la disponibilidad de agua y la temperatura media local, porque el 75% de los despliegues de IA a 2030 exigirá refrigeración líquida.
- Revisar el régimen de estabilidad jurídica y cambiaria, que sigue siendo el requisito que más miran los inversores de 1.000 millones de dólares.
- Mapear la oferta de terrenos en zonas con baja densidad poblacional, clave para acortar plazos de permisos ambientales y de obra.
- Dimensionar la planta de respaldo (UPS y generadores) desde el inicio, dado que un corte prolongado puede detener cargas de IA por horas y dañar hardware.
Lo que todavía no se sabe
No hay aún precisiones públicas sobre el cronograma de obras del proyecto de Green Capital en Chubut, ni estimaciones oficiales sobre cuántos megavatios adicionales requerirá el parque argentino si la demanda de IA crece al ritmo que anticipan los fabricantes de hardware. Tampoco se conoce si el marco regulatorio en desarrollo incluirá incentivos específicos para data centers o replicará el esquema vigente para inversiones de gran porte en otros sectores.
