Cortina se calzó la corona del momento y ahora le toca defenderla en Rafaela
El piloto de Otamendi ganó en Concepción del Uruguay, tomó la punta del campeonato de Turismo Pista Clase 1 por cuatro puntos y dejó a Rodríguez con la obligación de revertir la historia en la última fecha.
Imaginate que venís remando toda la tarde en el colectivo, llegás a tu asiento y alguien te lo sacó. Eso le pasó a Lucio Rodríguez este domingo en Concepción del Uruguay: venía siendo el dueño del Turismo Pista Clase 1 y de golpe se despertó sin la punta. Joaquín Cortina, el del pueblo viejo de Comandante Nicanor Otamendi, se la sacó con las manos y con la calculadora a favor.
El Verdinegro manejó las trece vueltas del trazado entrerriano como quien cuida el asado del domingo: sin apurarlo, sin dejarlo enfriar, sin regalárselo a nadie. Cuatro victorias en el año para un piloto que arma el Fiat con su viejo Eduardo en el galpán de la familia, una de esas historias que en las categorías chicas todavía se permiten y que en las grandes ya cotizan en dólares.
Cómo se armó la carrera
- Cortina ganó y se llevó 258,5 puntos, el número que lo deposita en lo más alto del campeonato.
- Perugini volvió a la categoría con un Corsa, le discutió la punta en algún tramo y terminó segundo, como para que los del Pueblo Viejo tomen nota.
- El debutante Ignacio López fue tercero en una definición de milésimas: 56 centésimas separaron a él, Santiago Possiel y Maximiliano Pérez en la línea de sentencia.
- Lucas Bayala, Nicolás Bonfiglio, Gonzalo Fabi, Gonzalo Alterio y Emiliano Puerto completaron el top diez.
- Rodríguez, el anterior líder, terminó vigésimo tercero y ahora mira a Cortina desde cuatro puntos atrás: poco, pero atrás.
- Hubo dos neutralizaciones: la primera por un roce entre Bonfiglio y Franco Abasciano, con guard rail incluido en la recta principal; la segunda, en el giro diez, por un despiste de Juan Albanese y un nuevo encontronazo entre Pablo Matich y López, que estiró la prueba dos vueltas más.
Yo te confieso algo: me cuesta mirar la foto finish de López, Possiel y Pérez y no emocionarme. Tres autos cruzando la línea con la diferencia de un suspiro es de esas cosas que te reconcilian con el automovilismo, ese mundo donde a veces parece que todo se compra y a veces aparece un pibe debutante peleando un podio palmo a palmo. Ahí está la gracia. Ahí está el porque de seguir contando estas historias.
La final que se viene
El campeonato se resuelve en el óvalo de Rafaela, entre el 20 y el 22 de noviembre, con 61,5 puntos en juego. Cortina tiene 258,5, Rodríguez 254 y Bayala 206. Tres pilotos, un solo dueño. Los tres llegan con chances reales y eso es justamente lo que enaltece a la Clase 1: nadie te regala nada, ni el que va primero ni el que va último.
¿Puede Cortina aguantar la presión? Yo digo que sí, pero con una aclaración que me reservo el derecho de errar: en Rafaela, con un título en juego, los nervios pesan lo mismo que el motor. Si el del Fiat no se le para, lo más probable es que el domingo a la noche el campeonato termine festejándose en Otamendi. Y si se le para, no pasa nada: acá el que pierde no se queda sin nada, se queda con el aprendizaje de haberlo peleado hasta el final. Igual, sueñen con la foto: Cortina con el uno en el parabrisas, el viejo Eduardo con la calculadora en la mano y los del Pueblo Viejo con el pecho inflado de orgullo.
