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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Después de cinco décadas de mutilaciones, 'Los demonios' recupera en pantalla la versión completa que Ken Russell soñó

La película protagonizada por Vanessa Redgrave y Oliver Reed vuelve a los cines con los 89 segundos que la censura británica había arrancado del filo, restaurada en 4K y con la duración de 114 minutos que el director consideraba definitiva desde 2004

Por Agustina QuirogaVitivinicultura y campo · · hace 2 d
Después de cinco décadas de mutilaciones, 'Los demonios' recupera en pantalla la versión completa que Ken Russell soñó

Después de más de medio siglo de copias cercenadas por la tijera de los censores, la película 'Los demonios' (The Devils, 1971) vuelve a las salas con la versión íntegra que el director británico Ken Russell siempre soñó como la definitiva: 114 minutos, restauración en 4K y, sobre todo, esos 89 segundos que la Agencia Británica de Clasificación de Películas había arrancado de la cinta en la década del setenta y que durante décadas permanecieron extraviados en algún archivo mal catalogado. En España se proyecta desde el 16 de octubre, y se trata de la primera vez que el público puede ver completa en una sala comercial una obra atravesada por la polémica desde el mismo día de su estreno.

La historia que cuenta Russell se ancla en un episodio real del siglo XVII, cuando en el convento de las ursulinas de Loudun, en Francia, varias monjas denunciaron ser víctimas de posesión demoníaca y señalaron al sacerdote Urbain Grandier como responsable de haber invocado a los espíritus malignos. Grandier fue juzgado por brujería, declarado culpable y condenado a morir en la hoguera. Aquel caso fue llevado a la literatura por Aldous Huxley en la novela 'Los demonios de Loudun', que sirvió como base del guion del filme.

Una búsqueda de años detrás de un rollo perdido

La recuperación del metraje completo fue una tarea detectivesca que llevó años y que estuvo a cargo del crítico cinematográfico Mark Kermode, quien conoció personalmente a Russell y se propuso restituir lo que las autoridades británicas habían cercenado. Con ayuda de la filial británica de Warner Bros. y de archivistas independientes, Kermode rastreó las copias existentes hasta dar con un rollo identificado como 'C Cut 89': justamente los 89 segundos que la Agencia Británica de Clasificación había retirado oficialmente del filme. Con ese material recuperado, Russell pudo armar hacia 2004 su versión completa de 114 minutos, que se proyectó una única vez en el BFI Southbank de Londres.

Hasta entonces, sólo habían circulado dos versiones mutiladas, cada una por debajo de ese metraje ideal: la copia británica alcanzaba los 111 minutos y la estadounidense se quedaba en 108. En ambos casos, conseguir el permiso de distribución había exigido eliminar secuencias que Russell y su editor Michael Bradsell consideraban centrales para el sentido de la obra. 'Estas alteraciones le rompieron el corazón a Ken Russell porque el material eliminado no solo contenía parte de su mejor trabajo, sino que también encapsulaba el corazón temático de la película', señaló Kermode.

Iglesia, moral y censura: los verdugos múltiples del filme

  • En los años setenta, 17 municipios de Gran Bretaña prohibieron la película; donde se exhibió, lo hizo con calificación X, es decir, no recomendada para menores de 18 años.
  • Finlandia mantuvo la prohibición hasta noviembre de 2001, más de tres décadas después del estreno.
  • El Vaticano condenó públicamente la obra y pidió que se cancelaran sus proyecciones durante el Festival de Cine de Venecia.
  • En Estados Unidos, el filme llegó a las salas con cortes que redujeron su duración a 108 minutos para sortear la clasificación moral de la Motion Picture Association.
  • La versión británica, algo más larga con sus 111 minutos, también sufrió recortes para obtener la calificación local.

Más allá de las mutilaciones que sufrió en las copias, el filme enfrentó restricciones de muy distinto signo. A la presión de los organismos clasificadores se sumó la condena eclesiástica y la censura municipal, en una escalada que terminó por convertir a 'Los demonios' en una de las películas más prohibidas y, a la vez, más buscadas del cine inglés de los años setenta.

“Para mí, trataba sobre el lavado de cerebro, sobre la toma del poder por parte del Estado”Ken Russell, director de 'Los demonios' (1949 - 2011)

Russell, que murió en 2011 sin llegar a ver su versión definitiva en salas comerciales, describió a 'Los demonios' como su única película política y la única en la que volcó una mirada directamente ligada al ejercicio del poder sobre las conciencias. La proximidad con el caso real de Loudun no fue obstáculo sino punto de partida para leer, en clave contemporánea, los mecanismos por los que el aparato estatal y el poder religioso se entrelazan para doblegar a un individuo señalado como hereje.

El estreno en España llega después de que la distribuidora especializada confirmara la exhibición de la copia restaurada, con la actuación central de Vanessa Redgrave en el papel de la monja Jeanne des Anges y de Oliver Reed como el sacerdote Grandier. La pregunta que sobrevuela a este rescate tardío es quién paga finalmente la cuenta de una obra mutilada durante medio siglo: si los espectadores que vieron durante décadas un filme reducido sin saberlo, los profesionales que debieron aceptar los cortes para poder exhibirla, o el propio Russell, que murió sin ver su película íntegra en una pantalla de cine. La respuesta, ahora, es también una manera de mirar hacia atrás y discutir de una vez qué tipo de censura sigue siendo tolerable en nombre de la moral, la fe o la paz pública.

AQ
Agustina QuirogaVitivinicultura y campo

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