Digitalizar fotos viejas con el celular: el paso a paso para no perder la historia familiar
Sin escáner ni equipos especiales, el teléfono alcanza para pasar a formato digital un álbum entero. Las claves están en la captura, el orden y, sobre todo, el respaldo.
Entre cinco y diez minutos por foto alcanzan para digitalizar un álbum completo sin gastar un peso en equipos. La condición es trabajar sobre una superficie plana, con luz pareja y sin sombras sobre los propios. Antes de arrancar conviene elegir un conjunto chico, de diez a veinte imágenes de un mismo evento, para tomarle la mano al procedimiento antes de enfrentar una colección entera.
Con la cámara del celular
El recurso más directo es la cámara que ya está en el bolsillo. La foto se apoya sobre la mesa, se evita que la fuente de luz tape el reflejo del rostro y los bordes se recortan después con cualquier editor. Los sistemas operativos ya traen herramientas de escaneo incorporadas: en iPhone aparecen dentro de Notas y Archivos; en Android pueden estar en la cámara, en Google Drive o en Files de Google. Funcionan bien para documentos, aunque con imágenes satinadas o con brillo pierden rendimiento.
Aplicaciones que hacen el trabajo fino
Para fotos antiguas conviene usar aplicaciones específicas. PhotoScan de Google combina varias capturas de la misma imagen para reducir los brillos y corrige la perspectiva en forma automática. Photomyne permite fotografiar una página entera del álbum y separa cada imagen por sí sola; también deja cargar nombres y fechas. Pic Scanner Gold, disponible para iPhone y iPad, digitaliza varias fotos a la vez y las organiza en álbumes. Photomyne se paga con suscripción; Pic Scanner Gold se compra con un pago único.
Cuando el plástico de la funda genera reflejos, lo mejor es retirarlo si puede hacerse sin dañar la foto. Si está pegada, conviene dejarla como está o consultar a alguien especializado si la imagen tiene valor documental. El reverso también merece una foto: las dedicatorias y fechas escritas a mano suelen ser la única fuente de datos sobre quién aparece en la imagen.
Después de digitalizar: ordenar y respaldar
Una vez pasadas a formato digital, las fotos necesitan algo de orden. Los álbumes con nombres descriptivos, como Casamiento 1978 o Vacaciones en Bariloche, son más fáciles de consultar que carpetas genéricas. Guardar una nota con los nombres de las personas y el lugar, aunque sea aproximado, completa lo que la imagen sola no muestra.
El respaldo es el paso que más se pasa por alto. Guardar en un servicio en la nube y conservar una copia adicional en un disco externo o en otra computadora reduce el riesgo de pérdida. Borrar una imagen de un dispositivo sincronizado puede eliminarla también de la nube, por lo que conviene verificar dónde queda guardado cada archivo antes de eliminarlo.
- Elegir un lote chico de diez a veinte fotos de un mismo evento para practicar.
- Apoyar la imagen sobre una superficie plana con luz pareja y sin sombras sobre los rostros.
- Usar PhotoScan, Photomyne o Pic Scanner Gold si la foto tiene brillo o está en un álbum.
- Fotografiar también el reverso para conservar dedicatorias y fechas manuscritas.
- Guardar en álbumes digitales con nombres descriptivos y agregar quién aparece y dónde.
- Mantener una copia en la nube y otra en un disco externo o computadora distinta.
Lo que todavía no se sabe es cuántas de esas fotos terminarán efectivamente respaldadas: la mayoría de los usuarios comienza el proceso pero abandona antes de completar la copia de seguridad, según repiten los manuales de preservación digital. Por eso el consejo final es simple: la mejor foto digitalizada es la que tiene al menos dos copias en lugares distintos.
