Ecocarnes: el sindicato alerta por la caída de la faena y la falta de cobertura médica de los trabajadores
El frigorífico de San Fernando opera con entre 530 y 550 empleados pero procesa apenas un tercio de su capacidad. El gremio reclama por la obra social y por el sostenimiento de los salarios, en el marco de un Procedimiento Preventivo de Crisis que se retomará el 5 de octubre.
Vamos a los números. El frigorífico Ecocarnes, radicado en San Fernando, sostiene su actividad con una plantilla de entre 530 y 550 empleados, aunque la faena de las últimas semanas se ubica muy por debajo de su potencial. Según los datos aportados por el gremio, durante la semana previa a la audiencia la planta trabajó con alrededor de 300 animales diarios, cuando su capacidad ronda los 900 cabezas, lo que representa aproximadamente un tercio del volumen que podría procesar.
La compañía atraviesa un cuadro financiero complejo. De acuerdo con la información que manejan los representantes sindicales, la firma acumula 232 cheques rechazados por un total de $5866,2 millones, de los cuales 231 permanecen sin recuperar y uno se encuentra pagado. De ese monto, $4727,6 millones corresponden a 200 documentos rechazados en septiembre de 2026, lo que muestra una concentración del incumplimiento en el último mes. A esa cifra se suma una deuda registrada con 20 entidades financieras, con obligaciones por $41.469 millones a julio del corriente año, además de compromisos mensuales cercanos a $1414 millones.
Reclamos gremiales: obra social y salarios
La cobertura de salud de los trabajadores se convirtió en uno de los ejes centrales del conflicto. Gabriel Vallejos, secretario general de la Federación de Sindicatos de los Trabajadores de la Carne y Afines (Fesitcara), sostuvo que los problemas con los pagos de la obra social se arrastran desde hace aproximadamente un año, mientras que los aportes patronales figuran incompletos o pendientes durante varios meses de 2026.
En paralelo, el sindicato pidió preservar los ingresos frente a las medidas de ajuste de costos que la compañía presentó en la última audiencia, entre las que se incluyen propuestas que afectan los salarios. Vallejos aclaró que los trabajadores venían percibiendo sus remuneraciones y que el gremio reclamó resguardarlas como condición para avanzar en cualquier reestructuración.
Con ese panorama, el sindicato realizó asambleas y planteó como prioridades sostener el empleo y mantener el nivel de producción. La discusión entre las partes se retomará el 5 de octubre en una nueva audiencia del Procedimiento Preventivo de Crisis, donde se debatirá la continuidad de la actividad y las condiciones laborales de la planta. De cara a los próximos meses, conviene seguir de cerca dos indicadores: la evolución de los cheques rechazados y de la deuda con entidades financieras, que reflejarán si la compañía logra encauzar sus compromisos comerciales, y el ritmo de faena, que mostrará si la operación se acerca o se aleja de la capacidad instalada del establecimiento.
