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Martes, 29 de septiembre de 2026
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El campeón arrancó con el pie derecho y Lanús volvió a sentir el rigor de la Liga

Gimnasia de Comodoro Rivadavia debutó en la defensa del título con una goleada 92-74 sobre un Lanús que, después de diez años, se reencontró con la máxima categoría y se llevó como souvenir una paliza de manual.

Por Facundo YacanteDeportes · · hace 1 h
El campeón arrancó con el pie derecho y Lanús volvió a sentir el rigor de la Liga

Dicen que volver a casa después de un viaje largo siempre se siente raro, como reencontrarse con ese pantalón que no te entra desde 2015. Algo así le pasó al Lanús de básquet en su regreso a la Liga Nacional después de diez años en el llano: la ilusión estaba intacta, pero el traje de primera le quedó gigante. Y enfrente, claro, lo esperaba el campeón, ese Gimnasia de Comodoro Rivadavia que no sabe llegar a un partido sin ganar. Esta vez fue 92-74 en el Antonio Rotili, un marcador que más temprano que tarde se transformó en clase magistral del Verdirnegro.

Porque el del Pueblo Viejo no es un equipo cualquiera. Es un conjunto que defiende con la misma fiereza con la que mi vieja defiende su lugar en la fila del banco. Y atacar, ni les cuento. Marcos Chacón, el máximo anotador de la noche con 28 puntos, se paseó por el rectángulo como Pedro por su casa. Lo escoltaron Gino Balbo, con 15, y Carlos Rivero, con 13. Emiliano Toretta y Martiniano Dato completaron el quinteto de goleadores con ocho cada uno, en una muestra cabal de que la rotación del Verdirnegro tiene profundidad para repartir minutos y puntos sin pestañear.

Un primer tiempo para enmarcar y un cuarto final que dejó algo de aire al local

La lectura del juego fue tan aplastante como un domingo en la mesa de un italiano: Gimnasia se llevó el primer cuarto 26-12 y repitió 26 en el segundo, mientras que los del Gran Buenos Aires apenas rascaron 15. Así, al descanso largo, la ventaja visitante era de 25 puntos, una diferencia que hablaba a las claras del dominio táctico del equipo conducido por Pablo Favarel. La defensa, la circulación de pelota y el goleo repartido fueron los condimentos de un primer tiempo casi perfecto.

En el complemento, la visita también ganó el tercer parcial por 21-18. Recién en los últimos diez minutos, cuando el partido ya tenía olor a planilla firmada, Lanús reaccionó con un 29-19 que le permitió maquillar el resultado. Martín Franchino, el capitán del local, terminó como su máximo artillero con 23 puntos, escoltado por Christian James (17), Junior Merchant (11) y Melvin Johnson (10). Números que dejaron en evidencia dos cosas: que el talento individual está y que todavía falta amalgamar las piezas.

Los números que muestran por qué ganó el campeón

  • Gimnasia cerró el partido con 26 asistencias, una cifra que pinta de cuerpo entero su filosofía de juego colectivo.
  • La efectividad en tiros de campo fue del 55%, un porcentaje que a esta altura del campeonato se celebra con un café bien cargado.
  • Desde la línea de tres, el Verdirnegro encestó 14 de 29 intentos (48%), un volumen y una precisión que rompen cualquier defensa parada.
  • Lanús llegó al último cuarto 25 puntos abajo y su reacción, aunque decorosa, llegó tarde: el tiempo perdido en el arranque fue irrecuperable.

Lo que viene y lo que cada uno debería llevarse puesto

El próximo compromiso de los del Pueblo Viejo será el 9 de octubre, nuevamente como locales, frente a Oberá Tenis Club. Y ojo, porque en el horizonte inmediato aparece un cruce con Peñarol en Mar del Plata, un clásico del Sur que siempre regala emociones fuertes. Mientras tanto, los del Antonio Rotili deberán masticar la derrota, entender que volver a la Liga significa comer vidrio en las primeras fechas y usar este debut como termómetro de lo que viene.

Gimnasia tiene que sostener la voracidad del primer tiempo y no dormirse en los partidos que ya parece tener ganados. A Lanús le falta ajustar la defensa, encontrar regularidad ofensiva y aceitar una rotación que todavía se nota en obra gruesa. Pero esto recién empieza y, como dice mi abuelo, no se puede juzgar a un libro por la primera página. Dicho esto, y con el sagrado derecho de errar que me reservo, me juego una ficha: si el Verdirnegro sigue con esta defensa, vamos a estar hablando de campeón hasta diciembre.

FY

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