El Madrid se quedó mudo en el momento menos pensado y perdió en su debut europeo ante Dubái
Los de Pedro Martínez se quedaron sin anotar en los últimos tres minutos, vieron esfumarse una ventaja de seis puntos y cayeron 78-77 frente a Dubai Basketball. Campazzo aportó 6 tantos y Deck terminó en cero.
Es como cuando vas manejando con el tanque casi lleno y de repente te quedás sin nafta a dos cuadras del destino. Así se quedó el Real Madrid en su estreno en la Euroliga: con la victoria prácticamente servida y un cierre en blanco que lo terminó dejando a pie.
El conjunto blanco viajó a Medio Oriente con la mochila cargada de favoritismo, después de haberse quedado con la Supercopa ante el mismo rival hacía apenas siete días. Pero la Euroliga tiene esas cosas: no respeta antecedentes ni pergaminos. Y el Dubai Basketball, con Dwayne Bacon como verdugo y autor de 24 puntos, le dio vuelta un partido que tenía 77-71 a falta de tres minutos.
Un cierre que duele y una última bala que no entró
La última pelota fue para Andrés Feliz. El dominicano tomó el tiro con el reloj cumplido, miró el aro y la pelota le devolvió la espalda. No entró. Y con ese rechace se terminó el partido, la racha y el debut soñado.
Los tres minutos finales del Madrid fueron un compendio de errores en ataque: posesiones mal elegidas, pérdidas y un desacierto general que dejó al equipo en cero. Dubai, en cambio, sumó los siete puntos que necesitaba para firmar la remontada.
- Los argentinos del Madrid no gravitaron en el marcador: Facundo Campazzo sumó 6 puntos y 2 asistencias en casi 18 minutos; Gabriel Deck jugó 16 minutos y terminó sin tantos.
- Los máximos anotadores del Merengue fueron Timothé Luwawu-Cabarrot y Théo Maledon, con 11 cada uno.
- Dwayne Bacon fue la gran figura con 24 puntos y resultó clave para la levantada emiratí.
- Antes del descanso, el Madrid ganaba por 11 (44-33) y parecía encaminar la victoria.
- El cruce fue la revancha inmediata de la Supercopa, que hacía una semana había ganado el equipo español.
Lo del primer tiempo fue otra cosa. El equipo dirigido por Pedro Martínez reaccionó a un arranque adverso, tomó el control del marcador y se fue al vestuario con un 44-33 a favor que hacía pensar en un trámite amigable. Pero la segunda mitad trajo la tormenta: Dubai ajustó defensa, metió cambios de ritmo y le metió el puñetazo definitivo cuando el Madrid se quedó sin respuestas.
Lo que viene y la pregunta que queda flotando
El subcampeón continental tropezó en la primera estación. No es un golpe definitivo ni una sentencia, pero sí un llamado de atención: en la Euroliga, tres minutos de sequía te pueden borrar una noche entera. ¿Qué tiene que ajustar el Madrid para resolver los finales apretados? ¿Le faltó variantes, lectura o simplemente aire? Yo me reservo el diagnóstico hasta que dispute, al menos, otros dos partidos. Mientras tanto, los del Pueblo Viejo ya sienten que esta Euroliga arrancó brava. Y el Verdinegro, todavía, ni se enteró de lo que se viene.
Una aclaración que vale como pronóstico y como descargo: este columnista se reserva el derecho de errar en cualquier afirmación que involucre el rendimiento futuro del Real Madrid. Anoche, al menos, erraron ellos. Y se nota.
