Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

"El mal hijo": Jaime Lorente dirige, pero el guion se le escapa de las manos en el segundo acto

La ópera prima del actor español arranca como un drama familiar sensible y termina emulando un thriller de manual. Hay oficio y buenas intenciones, pero la historia pierde la brújula cuando abandona la intimidad que la hacía interesante.

Por Agustina QuirogaVitivinicultura y campo · · hace 57 min
"El mal hijo": Jaime Lorente dirige, pero el guion se le escapa de las manos en el segundo acto

El debut de Jaime Lorente detrás de la cámara llega con "El mal hijo", un largo que promete más de lo que finalmente entrega. La película arranca desde un lugar que en el cine español contemporáneo no siempre se visita con esta honestidad: la de un niño abandonado por su padre que termina al cuidado de su abuela y construye con ella un lazo afectivo que la película retrata con naturalidad, sin golpes bajos ni subrayados sentimentales innecesarios.

Ese primer tramo es, sin dudas, lo mejor del filme. Hay escenas de infancia filmadas con una sensibilidad poco habitual: una ceremonia vista por una puerta entreabierta, una conversación entre chicos al anochecer, silencios que pesan más que cualquier diálogo explícito. Son momentos que se quedan en la memoria precisamente porque no buscan el efectismo, y dejan entrever una mirada autoral que el resto del metraje no termina de confirmar.

El salto temporal que arruina la promesa

El problema aparece cuando la historia decide dar un salto hacia la vida adulta. El protagonista, Rubén, crece, y con él la película muta en un registro completamente distinto: del drama íntimo se pasa al thriller con narcotráfico, mafias y persecuciones. Los recursos que antes parecían propios y específicos se convierten de un momento a otro en fórmulas reconocibles del cine negro más transitado. El tono se endurece, la calidez se pierde y lo que quedaba de singularidad se diluye en una trama que ya fue recorrida con más convicción por decenas de largometrajes.

“Lo que se prometía como un retrato familiar se transforma en un manual de género donde los personajes secundarios quedan reducidos a figuras de reparto sin demasiado desarrollo.”Agustina Quiroga

Lorente demuestra criterio en la composición de algunos planos y hay indicios de una mirada propia, pero la inexperiencia se nota a la hora de sostener la tensión en las escenas de acción y de darle espesor a los secundarios. El elenco responde con profesionalidad, y eso se nota especialmente en los intérpretes más jóvenes del primer acto, pero en la segunda mitad los momentos dramáticos se acumulan con una insistencia que termina por desgastarlos y vuelve todo el tramo algo reiterativo.

  • "El mal hijo" es la ópera prima como director de Jaime Lorente, conocido por su trabajo como actor en ficciones españolas de gran visibilidad.
  • La película se ambienta en Murcia y sigue a Rubén, un niño que crece con su abuela tras ser abandonado por su padre.
  • El primer acto funciona por su tono íntimo y sus escenas de infancia bien construidas.
  • La segunda mitad se vuelca al thriller de mafias y drogas y pierde la calidez del arranque.
  • No es un fracaso rotundo, pero la distancia entre lo que promete y lo que entrega es considerable.

La película no defrauda de manera estrepitosa, pero tampoco deja huella, y esa es quizá la peor definición que puede recibir un debut: la de un trabajo correcto que se olvida rápido. Queda la sensación de que Lorente tenía una película más pequeña y más personal entre manos y que, por una decisión de guion que termina siendo cuestionable, eligió reemplazarla por otra más ambiciosa pero también más gastada. Habrá que ver si su próximo proyecto recupera esa mirada que asomó en los primeros minutos o si se instala definitivamente en el género.

AQ
Agustina QuirogaVitivinicultura y campo

Te puede interesar