El mapa de las empresas formales se contrae sin pausa: 948 cierres en julio y 34.156 unidades menos desde el pico de 2024
La Superintendencia de Riesgos del Trabajo registró 480.067 firmas con al menos un empleado registrado, el nivel más bajo desde noviembre de 2023. El economista Hernán Bergstein, de la Universidad Nacional de Lanús, atribuye la caída a la presión importadora, la pérdida de salario real y la retracción del Estado como demandante de bienes y servicios.
En julio de 2026 el país contabilizaba 480.067 empresas con al menos un trabajador formal, de acuerdo con el último informe de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT, organismo nacional que releva las registraciones laborales del sector privado). Se trató del piso más bajo desde noviembre de 2023, cuando el registro marcaba 512.357 firmas activas, y completó dieciocho meses consecutivos en retroceso.
La diferencia entre ambos extremos suma 32.290 empresas menos, una caída acumulada del 6,3% en menos de tres años. Solo en julio se cerraron 948 firmas en términos netos respecto de junio, cuando había 481.015 unidades activas. Fue la variación mensual más pequeña del año, pero insuficiente para revertir la dinámica: desde febrero de 2025 ningún mes cerró con saldo positivo y el último crecimiento se había producido en enero de ese año, con 1.194 empresas incorporadas.
El pico de 2024 y el ritmo de las bajas
El punto más alto de la serie corresponde a enero de 2024, con 514.204 empresas en actividad. A partir de allí el registro descendió mes a mes hasta el presente. El promedio de pérdidas en ese tramo es de 1.138 unidades productivas por mes, lo que permite dimensionar la profundidad del proceso: en treinta meses se desvanecieron 34.137 firmas equivalentes a un universo comparable al de varias ciudades intermedias del interior.
La información desagregada más reciente, correspondiente a junio de 2026, muestra que comercio, industria y agro concentraron la mayor parte de los cierres. En los primeros seis meses del año esas tres actividades acumularon 15.353 bajas, una masa crítica que explica la mayor parte del retroceso agregado del registro.
Las causas que señala el especialista
Hernán Bergstein, economista especializado en pequeñas y medianas empresas y docente de la Universidad Nacional de Lanús, enumeró tres factores que, en su lectura, explican el comportamiento del registro. En primer lugar, mencionó el ingreso de mercadería importada a precios bajos, que ejerce presión sobre las firmas industriales de menor tamaño al competir con costos que la producción local no logra igualar. En segundo término, apuntó a la caída del poder adquisitivo de los salarios en términos reales, indicador que mide cuánto compran los ingresos una vez descontada la inflación; esa merma reduce el volumen de ventas y golpea especialmente al comercio y a los proveedores de bienes de consumo masivo. En tercer lugar, incorporó la menor demanda del Estado como contratante de bienes y servicios, un canal relevante para las pymes proveedoras de municipios, ministerios y empresas públicas.
“Las empresas bajan su producción hasta cerrar porque no tienen demanda.”Hernán Bergstein, economista especializado en pymes y docente de la Universidad Nacional de Lanús
El especialista describió además un mecanismo de arrastre entre firmas: cuando una empresa vende menos, traslada esa situación a sus proveedores, que pierden facturación y, en casos extremos, también cierran. Ese circuito, según su análisis, afecta a empresas de distintos rubros y a sus trabajadores, y opera como un multiplicador de la caída inicial.
- 480.067 empresas activas con al menos un empleado registrado en julio de 2026, según la SRT.
- Dieciocho meses consecutivos de caída desde febrero de 2025.
- 948 cierres netos en julio respecto de junio, la variación mensual más baja del año.
- 34.137 empresas menos desde el pico de enero de 2024, con un promedio de 1.138 por mes.
- 15.353 bajas concentradas en comercio, industria y agro hasta junio.
La próxima referencia a observar será el informe de agosto de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, previsto para fines de septiembre, que permitirá confirmar si la desaceleración de julio se sostiene o si la dinámica de cierres recupera el ritmo de los primeros meses del año.
