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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El Peque y el timing perfecto: Schwartzman acelera a la paternidad entre pases del Mundial

El extenista anunció que será papá por primera vez con Eugenia De Martino. Contó al aire cómo una mañana de test positivo, un partido contra Inglaterra y un mensaje a tiempo dejaron a su hermana en el living sin saber qué pasaba en la habitación de al lado.

Por Facundo YacanteDeportes · · hace 1 d
El Peque y el timing perfecto: Schwartzman acelera a la paternidad entre pases del Mundial

Hay momentos en la vida en que todo se alinea, como cuando llegás a la cocina y encontrás el mate servido, la pava hirviendo y el ascensor abierto en tu piso. A Diego Schwartzman, al parecer, se le alineó la biología con el fixture del Mundial 2026 y el resultado fue un embarazo que ya tiene forma de anécdota familiar para toda la vida.

Después de siete años en pareja con Eugenia De Martino, el Peque confirmó que vienen por una nena. La novedad circuló primero por redes y después, en una tribuna radial que lo tiene como columnista, el extenista decidió contar el detrás de escena. Y vaya si vale la pena escucharlo.

La mañana, el test y la orden tajante

La historia arrancó con un test de ovulación que dio positivo. De Martino tomó el teléfono y le mandó un mensaje a Schwartzman con la claridad de un mensaje de WhatsApp a las nueve de la mañana: había que aprovechar ese día, el siguiente o el que viniera después, pero no había tiempo para distracciones ni para postergar la carpeta. Punto.

El Peque leyó el mensaje y miró el almanaque con la misma cara que uno mira el pronóstico del tiempo cuando sabe que se viene tormenta. El fixture no ayudaba: esa tarde Argentina se jugaba nada menos que las semifinales del Mundial 2026 contra Inglaterra. El living de su departamento estaba a punto de transformarse en una tribuna con cerca de diez personas, entre ellas su padre, su hermana y un puñado de sobrinos que no se pierden una final ni pidiendo permiso.

Y acá la maniobra. Antes de que desembarcara la caravana familiar, Schwartzman bajó a abrir la puerta de calle y subió con su hermana. Una vez dentro, cruzó una mirada con De Martino que vale más que mil indicaciones por chat y le escribió el mensaje que habría de cambiarle la agenda: se fueran a la habitación mientras el living todavía era territorio de dos y no de diez. La hermana quedó en el sillón, mirando el celular, ajena a la película que se filmaba en el cuarto de al lado. Gentileza, velocidad y un toque de picardía bien administrada por el Peque, que esa tarde funcionó como relojero.

“Estoy convencido de que fue ese día.”Diego Schwartzman

El propio Schwartzman lo dijo al aire, con la convicción de un tipo que se sabe la fecha, el rival y la cantidad de familiares sentados en el sillón. Las probabilidades, sumando datos no quirúrgicos, le juegan a favor. La historia, además de simpática, habría hecho feliz a cualquier manual de biología aplicado al fútbol.

De Martino entra en escena y le frena el relato

Como toda buena crónica radia, faltaba el otro lado del mostrador. Eugenia De Martino entró a la llamada telefónica y se topó con la versión editada de su propia intimidad. Lo que se dice, se puede decir bien: el Peque estaba desgranando detalles con la generosidad de un relator de sobremesa y ella tenía a su papá, a su mamá y a los demás escuchando del otro lado.

“No puedo creer lo que estoy escuchando. Él se olvida de que tengo un papá, una mamá. Te voy a matar.”Eugenia De Martino

Entre vergüenza calculada y complicidad genuina, De Martino pidió que bajara un cambio. Le recordó a Schwartzman que la tribuna era familiar, no anónima, y que algunos secretos son para preservar, no para regalar a una audiencia masiva. El Peque habrá tomado nota para los próximos capítulos, porque ahora le quedan por delante meses de entrenamiento para la nueva paternidad y, esta vez, sin margen para improvisar el timing.

La nena que viene en camino tiene asegurada una historia que va a escucharse en cada reunión con sus primos, tíos y abuelos. La pregunta que sobrevuela es inevitable: cuando el Pulga y su hermana le cuenten a la criatura cómo fue concebida, ¿van a mencionar al mejor rival del fútbol argentino o van a editar la parte del living con los familiares? Este cronista, por las dudas, se reserva el derecho de errar en el pronóstico, pero el nudo del cuento ya está cerrado: en el Pueblo Viejo de la casa de los Schwartzman De Martino se habló de fútbol, de familia y de una nena que llegó gracias a un test, un mensaje y un Mundial.

Etiquetados para el archivo

Schwartzman, padre primerizo,Mundial 2026, el fixture que lo decidió todo,El timing perfecto entre biología y pelota,De Martino, la editora involuntaria del relato,El Peque anunciando nena desde el micrófono

FY

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