El Verdinegro se sacó la espina en un final a las piñas: La Unión se trajo de Vicente López un 90-86 con más suspenso del esperado
El conjunto de Formosa construyó 19 puntos de ventaja en el primer tiempo, vio cómo Platense se le vino encima en el último cuarto y terminó pidiendo la hora en Vicente López. Primer triunfo del año para los del norte, segunda caída al hilo para los del Pueblo Viejo.
Hay noches en las que uno se levanta a las seis de la mañana, prepara el café, deja la cocina impecable y, sin embargo, a las cuatro de la tarde ya tiene los platos sucios en el fregadero. Bueno, algo así le pasó a La Unión de Formosa en Vicente López: empezó el partido como si tuviera todo bajo control, construyó una diferencia de 19 puntos al descanso y, cuando quiso acordar, el living estaba hecho un desastre. Pero los platos, contra todo pronóstico, los terminó lavando él. Ganó 90 a 86 y se subió por primera vez a la victoria en esta Liga Nacional.
El primer tiempo, un monólogo formoseño
El primer cuarto ya marcó la pulseada. La Unión lo cerró 28-19 y, desde ahí, manejó los hilos del encuentro como quien estira la diferencia en el truco cuando le cantan envido antes de tiempo. Los del Pueblo Viejo intentaron responder desde el perímetro, pero el triple no entró con la frecuencia necesaria y, cuando el reloj marcó el entretiempo, la diferencia era de 19 puntos: 57-38. Parecía liquidación anticipada.
El último cuarto, un infarto con final feliz
Porque después del descanso largo, el local se acordó de jugar. Encontró mejores caminos cerca del aro, achuchó en defensa y se comió la diferencia a mordiscos. El parcial del cuarto final fue 26-13 a favor de Platense, que descontó hasta colocarse a cuatro. La Unión aguantó como el que sostiene un plato de sopa en el colectivo: con las dos manos y rezándole a San Cristóbal. Lo sostuvo, lo ganó y se volvió a Formosa con el bolso lleno.
El pronóstico que me reservo el derecho de errar
Si me dejan tirar la bola de cristal, digo que Platense, con ese arranque de último cuarto, va a encontrar mejor sintonía en su próxima salida, y que La Unión va a tener que aprender a no dormirse con las ventajas, porque en esta Liga las diferencias de 17 se evaporan más rápido que un alfajor en la mesa de la oficina. Pero ya sabemos cómo son estos pronósticos: sirven hasta que el primer triple del rival los desmiente.
