España y Albania: cuando el reloj ya estaba en el bolsillo del árbitro
Los dos partidos que se definieron sobre el cierre de la cuarta fecha de la Nations League dejaron a Merlina, Merino, Asllani y un par de goleadores de paso firme en el corazón de la jornada. Inglaterra, Eslovaquia y Suiza también dijeron presente con goleadas.
Hay algo que el fútbol tiene en común con el colectivo de las seis de la tarde: uno cree que ya llegó, ya se sentó, ya se acomodó, y de pronto suena el timbre y hay que volver a pararse. Eso mismo le pasó a más de uno este martes, porque los partidos de la cuarta fecha de la Nations League se repartieron entre goleadas de trámite y dos victorias que llegaron cuando la mayoría ya estaba cambiando de canal. Me quedo con esas dos, porque son las que mejor le cuentan a uno lo que es este torneo: una cosa es ganar, y otra muy distinta es ganar cuando el rival ya se probaba el smoking.
España lo dio vuelta con la cabeza de Merino
Mirá, el Verdinegro arrancó dormido en su visita a Croacia y a los 17 ya perdía uno a cero, después de que Perisic peinara un rebote que dejó tendido a Unai Simón. Lejos de caerse, los del Pueblo Viejo se recompusieron y a la salida del entretiempo empezaron a hacer lo que mejor saben: mover la pelota hasta encontrar el hueco. A los 60, Dani Olmo le sirvió un pase a Mikel Merino dentro del área y el delantero estampó el uno a uno. Lo que vino después fue una clase de cómo aprovechar un hombre de más: Perisic vio la segunda amarilla a los 81, y a los 89 Merino apareció otra vez para controlar un envío frontal, girar y clavarla al primer palo. Dos goles, uno en cada tiempo, y la España de siempre respirando sobre el final.
Albania, penales y tiempo agregado
Si España ganó cuando Croacia ya tenía diez, Albania hizo exactamente lo mismo pero en el epílogo más largo que uno se acuerde. Kristjan Asllani había abierto el marcador a los 11 con un remate desde afuera del área, Lorenzo Lazzari empató a los 66 para San Marino, y el conjunto albano se pasó 27 minutos masticando el resultado. Recién a los 93, cuando el árbitro ya tenía la libreta en la mano, llegó el penal que el propio Asllani cambió por gol. Final, dos a uno, y el seleccionado de los agónicos se vuelve a casa con la sonrisa enorme.
Los otros resultados que dejaron huella
- Eslovaquia se destapó con un cuatro a cero sobre Moldavia, con goles de Strelec, Suslov, Hancko y Haraslin, en lo que fue el resultado más amplio de la jornada.
- Inglaterra le ganó tres a cero a República Checa con un gol en contra de Vladimir Coufal y un doblete de Harry Kane, que sigue sumando como si tuviera una fábrica personal.
- Suiza se impuso tres a cero frente a Macedonia del Norte, con tantos de Fabian Rieder, Dan Ndoye y una acción de Johan Manzambi que terminó en autogolía del arquero rival.
- Eslovenia dio vuelta un partido bravo y venció dos a uno a Escocia, Bulgaria le ganó dos a cero a Luxemburgo, y Bielorrusia se quedó con el uno a cero ante Finlandia.
- Los empates fueron un cero a cero entre Estonia e Islandia, y un dos a dos entre Kazajistán e Islas Feroe, los dos resultados con menos gol de la fecha.
Una vez más la fecha nos dejó esa sensación que ya debería ser manual: en la Nations League los partidos no terminan cuando el árbitro mira el reloj, terminan cuando el árbitro mira la red. Merino y Asllani se encargaron de recordarlo en una noche en la que, salvo honrosas excepciones, los equipos grandes hicieron lo que tenían que hacer. Mi pronóstico, con el derecho a errar que me reservo como cada viernes: la próxima fecha va a traer más de un gol a último momento, porque este torneo ya se está acostumbrando a guardarse los gritos para el final.
