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Martes, 29 de septiembre de 2026
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Freidoras de aire con inteligencia artificial: cómo los sensores y la cámara cambian la cocción minuto a minuto

Los nuevos equipos reconocen el alimento en la cesta, regulan temperatura y ventilador, y avisan al celular cuándo mover o retirar la comida. Una guía para entender qué hace cada sensor y qué todavía queda afuera del molde.

Por Carla RiverosCiencia y tecnología · · hace 1 d
Freidoras de aire con inteligencia artificial: cómo los sensores y la cámara cambian la cocción minuto a minuto

Las freidoras de aire de última generación dejaron de ser un aparato con un solo botón de tiempo y temperatura. Incorporan cámaras internas, sensores de humedad y conexión WiFi para identificar qué se está cocinando y modificar las condiciones sobre la marcha, sin que el usuario toque los comandos.

Qué ve la cámara y qué mide el sensor de humedad

Una cámara alojada dentro de la cuba distingue si en la cesta hay una proteína, un vegetal o un alimento congelado, y estima el volumen y la densidad de la carga. Con esos datos, el sistema decide cuánta potencia aplicar y a qué velocidad girar el ventilador. Si los sensores detectan condensación al inicio, aumentan el flujo de aire para favorecer la evaporación y lograr una textura crujiente. Mientras tanto, los algoritmos de visión por computadora siguen los cambios de color de la superficie y cortan el calentamiento antes de que el alimento se queme.

La inteligencia artificial también estima cuánto falta para terminar: compara la evolución de la temperatura con recetas guardadas en la nube y actualiza el cálculo en tiempo real, como un cronómetro que se ajusta solo.

Qué hace la conexión WiFi en la práctica

  • Enviar al aparato la programación de una receta elegida desde el celular, con temperatura de arranque, duración y cambios previstos por etapa.
  • Recibir en el teléfono avisos para agitar la cesta o retirar la comida cuando termina el ciclo.
  • Permitir el inicio o la pausa de la cocción por voz, a través de asistentes domésticos.
  • Descargar actualizaciones de software que suman perfiles de cocción o mejoras de consumo eléctrico, sin cambiar piezas.

En conjunto, la función de los sensores es regular las mismas variables de siempre —temperatura, potencia y circulación de aire caliente con poco aceite— pero de manera automática. La diferencia está en que ya no hace falta adivinar a ojo el punto de cocción ni abrir la cesta para verificar.

Lo que todavía no se sabe con certeza es cuántos modelos del mercado argentino ofrecen este conjunto de funciones —cámara, sensores de humedad y WiFi— en un mismo equipo, y si los algoritmos de reconocimiento visual entrenan sus bases de datos con los alimentos típicos de la cocina local o solo con los del mercado donde se diseñó el producto.

CR
Carla RiverosCiencia y tecnología

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