La Batman que Affleck soñó y Deathstroke se llevó puesta: las memorias que destapan el guion imposible
Joe Manganiello publica Bloodlines y, por primera vez, cuenta en detalle la película que Ben Affleck pensaba escribir, dirigir y protagonizar dentro del extinto universo extendido de DC. Hubo comisionado muerto, Batgirl nueva y un clímax calcado del videojuego Arkham Origins.
Lo confieso de entrada: yo era de los que todavía guardaba una velita encendida a la Batman de Ben Affleck. Y eso que en este oficio uno aprende rápido que las velitas terminan apagándose solas. Por eso cuando abrí las memorias de Joe Manganiello, Bloodlines: A Memoir, y empecé a leer el capítulo donde el actor de Magic Mike desgrana el guion que Affleck jamás pudo filmar, sentí una mezcla rara: la satisfacción del que por fin entiende algo, y la bronca mansa del que sabe que esa película nunca va a existir.
“Siempre me quedó la sensación de que Affleck tenía una historia redonda entre manos, con Deathstroke como motor del suspenso.”Emilio Bravo
Manganiello, que iba a ser Slade Wilson, Deathstroke en la pantalla grande, revela que Affleck imaginó su proyecto como una suerte de versión superheroica de The Game, aquel thriller de David Fincher de 1997 donde un magnate recibe un regalo envenenado. La idea era tan simple como perversa: Deathstroke, convencido de que Batman había matado a su hijo, se lanzaba a una cacería personal contra Bruce Wayne. La persecución lo llevaba hasta la mismísima Baticueva, donde el villano tomaba como rehén a Alfred Pennyworth y asesinaba al comisionado Jim Gordon. Imaginen la escena: la cueva, el mayordomo británico encañonado y el farol del crimen de Gotham apagándose para siempre.
Batgirl entra al ring
Hasta ahí, el libreto sonaba a thriller oscuro con esteroides de cómic. Pero Affleck reservaba un guiño enorme para los fans más veteranos: la presentación de una nueva Batgirl, que se sumaba al Caballero Oscuro para enfrentar a Deathstroke en un combate cuerpo a cuerpo que dejaba a ambos al borde de la muerte antes de escapar en un tren elevado que atravesaba Gotham. A mí, particularmente, ese detalle me remite a esa estética de flecha ascendente, de ciudad que huye bajo los rieles, que tanto le debe a cierta literatura gráfica porteña ochentosa y a cierto cine de aventuras que mirábamos en el cineclub del barrio cuando éramos pibes.
Arkham Origins como biblia del clímax
Manganiello cuenta, y acá el dato es para enmarcarlo, que Affleck le confirmó personalmente que la secuencia final, el mano a mano entre Batman y Deathstroke por las calles de Gotham, iba a tomar como referencia directa la cinemática de Batman: Arkham Origins, el videojuego de 2013 cuya escena inaugural dirigió Tim Miller, el mismo que después haría Deadpool. Quien haya jugado ese arranque sabe de qué hablamos: coreografía de combate pensada cuadro por cuadro, cámara muy pegada a los puños, contraste de luces y sombras que prácticamente te dibuja un storyboard en la pantalla. Eso, trasladado a una superproducción de Warner, tenía potencial como para comerse al público del mes de estreno.
Por qué no se hizo y qué pasó después
El proyecto fue cancelado. Affleck terminó alejándose de la dirección y del protagónico. Deathstroke terminó recalando en otros planes y, en 2022, el personaje se reencauzó hacia un universo completamente distinto con The Batman, la película de Robert Pattinson dirigida por Matt Reeves que funcionó como reboot oscuro y detectivesco. Mientras tanto, en DC Studios, James Gunn y Peter Safran vienen cocinando el futuro de la franquicia con The Brave and the Bold, dedicada a la relación entre Batman y su hijo Damian Wayne, y la esperada The Batman Part II. O sea, dos caminos paralelos que miran al mismo símbolo pero que, inevitablemente, se cruzan en la imaginación de los que todavía soñamos con ver a Deathstroke y a Bruce mano a mano, pero mano a mano de verdad, en una pantalla grande y con pochoclo.
La pregunta que se hace este cronista
Yo me quedo dando vueltas con un solo interrogante, el mismo que les tiro a ustedes, que seguramente saben más que yo de cómics: si tuvierais que elegir una sola escena de las que Manganiello describe para que efectivamente se hubiera filmado, ¿con cuál se quedan? ¿Con el ingreso de Deathstroke a la Baticueva, la huida en el tren elevado con Batgirl o el cuerpo a cuerpo final copiado de Arkham Origins? Sean sinceros, que acá no cobra nadie.
