La inflación de agosto perforaría el piso del año y los alimentos acompañarían la desaceleración
Estimaciones privadas ubican el IPC entre 1,5% y 1,6%, el menor registro de 2026, mientras los hogares acumulan presión financiera con un peso de cada cuatro destinado a cuotas o deudas en mora.
Las consultoras privadas que relevan precios a lo largo del mes coinciden en señalar que la inflación de agosto se ubicaría entre 1,5% y 1,6%, un rango que, de confirmarse, marcaría el registro más bajo de 2026. En concreto, el equipo de la consultora EcoGo, que dirige Sebastián Menescaldi, proyectó un Indice de Precios al Consumidor (IPC, es decir, la medición oficial que refleja la variación de precios de una canasta de bienes y servicios) del 1,5%, mientras que el estudio que dirige Orlando Ferreres lo estimó en 1,6%. La convergencia de ambos cálculos hacia la zona del uno,5 por ciento configura el escenario más favorable para el combate contra la suba de precios en lo que va del año, aunque todavía lejos de un escenario de estabilidad sostenida.
Alimentos por debajo del promedio general
El dato que más llamó la atención de los analistas aparece en el rubro alimentos, históricamente uno de los componentes más volátiles y sensibles en la canasta familiar. EcoGo proyectó para agosto una variación de entre el 1% y el 1,1%, una cifra que se ubicaría incluso por debajo del promedio general y que refleja una dinámica poco frecuente en los últimos meses. Dentro de ese capítulo, algunas categorías mostraron movimientos contrarios a la tendencia habitual: las carnes habrían registrado leves bajas de precios durante el mes, un comportamiento que los especialistas consultados consideraron llamativo dado el contexto de demanda y de costos de producción.
En el frente cambiario, el dólar mayorista (la cotización de referencia que utiliza el Banco Central para sus operaciones en el mercado mayorista de divisas) cerró la última jornada en mil quinientos doce pesos, un valor que se sostuvo por encima del umbral de mil quinientos pesos que había operado como referencia durante las semanas previas. Los analistas vincularon esa estabilidad del tipo de cambio con parte del comportamiento moderado que mostraron los precios minoristas en agosto, dado que uno de los mecanismos de transmisión de la inflación a los bienes de consumo masivo pasa precisamente por la evolución de la cotización cambiaria y por su impacto en los costos de producción.
La presión financiera sobre los hogares
Mientras la dinámica de precios muestra señales de moderación, la situación financiera de las familias describe un cuadro de creciente tensión. De acuerdo con datos publicados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA, el organismo que regula el sistema financiero y monetario del país), uno de cada cuatro pesos que comprometen los hogares en el sistema financiero ya corresponde al pago de cuotas de préstamos previamente otorgados o a deudas que acumulan algún grado de atraso en su cancelación. Esa proporción, la más elevada del último tramo del año, refleja el peso que el crédito previo ejerce sobre los ingresos disponibles de las familias y configura un techo efectivo para el acceso a nuevos financiamientos, dado que los bancos ajustan la oferta de préstamos cuando perciben mayor riesgo de incumplimiento.
La expansión del crédito al consumo, un indicador que mide la dinámica de préstamos personales, prendarios y tarjetas, frenó su ritmo de crecimiento en las últimas mediciones, mientras que la morosidad (el porcentaje de la cartera de créditos que presenta atrasos en los pagos) muestra una tendencia ascendente. Sectores con alto peso en la generación de empleo, como construcción, industria manufacturera y comercio, registran caídas en sus niveles de actividad frente al año anterior, un comportamiento que los economistas consultados vincularon con el enfriamiento del consumo y con la menor disponibilidad de recursos que las familias destinan al pago de obligaciones previas en lugar de a nuevas adquisiciones.
En el segmento empresarial, las tasas de financiamiento a corto plazo para compañías llegaron a escalar hasta el treinta y dos por ciento anual en las semanas recientes, aunque luego retrocedieron hacia el veintiocho por ciento. Aun con esa baja, los niveles se mantienen en una zona que un número creciente de analistas considera incompatible con una recuperación sostenida del crédito y de la actividad productiva, dado que el costo financiero termina trasladándose a precios finales o reduce la capacidad de las firmas para sostener planes de inversión y de empleo.
Para los hogares, una inflación que se ubique por debajo del dos por ciento puede representar una pausa en la pérdida de poder adquisitivo (es decir, la cantidad de bienes y servicios que efectivamente puede adquirir un ingreso dado). No obstante, los especialistas consultados advirtieron que el grado de alivio concreto que perciban las familias depende, en buena medida, de la evolución que muestren los salarios en los próximos meses, dado que la dinámica de los ingresos formales suele reaccionar con rezago respecto de los movimientos de precios.
“De confirmarse el dato, estaríamos frente al piso del año, pero la pregunta central pasa por cuánto de esa desaceleración llega efectivamente al bolsillo de los hogares, considerando el peso que ya tienen las cuotas sobre el ingreso disponible.”Analistas del estudio EcoGo
- Proyección de IPC de agosto: entre 1,5% (EcoGo) y 1,6% (Ferreres), el registro más bajo de 2026.
- Alimentos: suba estimada de entre 1% y 1,1%, con carnes en leve baja durante el mes.
- Dólar mayorista: cerró en $1.512, por encima del umbral de $1.500 que rigó las semanas previas.
- Hogares: uno de cada cuatro pesos comprometidos ya se destina a cuotas o deudas con atrasos, según el BCRA.
- Tasas empresariales a corto plazo: llegaron al 32% anual y luego retrocedieron al 28%, todavía en niveles considerados restrictivos.
La próxima fecha que los analistas marcarán en el calendario es la difusión oficial del Indice de Precios al Consumidor correspondiente a agosto, prevista para la segunda quincena de septiembre por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el organismo público encargado de elaborar las estadísticas oficiales del país. Ese dato permitirá contrastar las estimaciones privadas con la cifra oficial y definir si la tendencia descendente se consolida o si, por el contrario, los movimientos cambiarios y financieros de las últimas semanas modifican el escenario que hoy describen las consultoras.
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