La primera vez de Daniel: cuando un cuaderno de la infancia termina colgado en una pared
En la Casa de la Cultura de Aluminé, un vecino de 39 años muestra por primera vez sus dibujos de animé y videojuegos. La historia de un trabajo en familia, de un cuidador que lo empujó a animarse y de una asociación que lo acompaña.
A Daniel lo encuentro este mediodía en la Casa de la Cultura de Aluminé, parado entre sus propios dibujos como si todavía no terminara de creer que estén ahí, colgados, a la vista de cualquiera que se acerque a la sala. Tiene 39 años, un cuaderno a medio cerrar apoyado en una mesa y esa mezcla de timidez y orgullo que se les nota a los chicos del barrio cuando hacen algo por primera vez y no saben bien dónde poner las manos. Acá en Aluminé, en pleno centro, este vecino que dibuja desde que tiene uso de razón está viviendo su debut como expositor, y la gente del pueblo pasa, mira y se queda charlando con él como si lo conociera de toda la vida.
Una muestra que se recorre caminando
La propuesta, que se puede visitar hasta el 2 de octubre, está pensada para caminarse y no para quedarse quieto frente a un cuadro. Los dibujos están colgados de manera tal que el visitante tiene que moverse, doblar el cuello, asomarse desde distintos ángulos para descubrir detalles que de otro modo se perderían. Es una instalación que invita a explorar, y eso se nota apenas uno entra: no hay un único punto de observación, hay varios, y cada uno regala una perspectiva nueva de los personajes que Daniel fue armando con paciencia durante meses.
- Goku y otras figuras de Dragon Ball Z como influencia principal
- Referencias tomadas de Pokemon y Los Caballeros del Zodiaco
- Imagenes guardadas en el telefono que pasan al papel con lapices y colores
- Un montaje realizado junto a Marcos Quiroga, artista local y cuidador
Daniel cuenta que gran parte de sus inspiraciones llegan desde Dragon Ball Z, y que Goku es, sin dudarlo, el personaje al que más veces volvió con la lapiz en la mano. Pero no se queda solo ahi: tambien se nutre de Pokemon y de Los Caballeros del Zodiaco, dos series que marcaron a toda una generacion de ninos argentinos crecidos frente al televisor. Para trabajar, el metodo es sencillo y a la vez muy de estos tiempos: elige imagenes que guarda en el telefono, las estudia, y despues las lleva al papel con dedicacion, prestando atencion a los detalles y eligiendo uno por uno los colores que despues van a pop en la pared.
“A veces escucho musica mientras dibujo, me ayuda a concentrarme y a meterme en lo que estoy haciendo”Daniel Lefiman, artista y vecino de Aluminé
Lo que se ve en la sala es el resultado de un proceso que no comenzo en un taller, sino en la propia casa de Daniel, cuando Marcos Quiroga, artista local y su cuidador, decidio pintar un mural en su vivienda. Ahi fue cuando Marcos vio los dibujos que Daniel guardaba celosamente, los que repartia entre familiares y amigos como regalo, y entendio que esa produccion merecia salir a la luz. Le propuso entonces sumarse a una muestra, y a partir de ahi empezo la cuenta regresiva: seleccionar trabajos anteriores, hacer nuevos, revisar los resultados y cumplir con la fecha prevista, que termino siendo este septiembre que se va.
Detras de Daniel hay una red que lo sostiene en lo cotidiano y que tambien hizo posible que esta muestra exista. Cecilia, presidenta de ACADA, una asociacion civil de Aluminé que trabaja con personas con discapacidad, cuenta que preparar la exposicion le permitio a Daniel sostener una tarea con plazos concretos y, sobre todo, ganar seguridad para animarse a otros espacios. Lo dijo con esa conviccion tranquila de quien sabe que estos logros no se miden solo en cuadros colgados, sino en la confianza que una persona va construyendo de a poco, a fuerza de acompañamientos genuinos y de brazosextendidos que aparecen cuando hacen falta.
Lo que me llevo al salir de la sala, despues de charlar un rato con Daniel y de verlo sonreir cada vez que alguien se acercaba a preguntarle por un dibujo, es la imagen de un vecino que durante anos guardo su talento en un cajon y que hoy, a los 39, encontro la oportunidad de mostrarlo. La muestra sigue abierta hasta el 2 de octubre en la Casa de la Cultura, y vale la pena darse una vuelta no solo para ver los trabajos, sino para acompanar a alguien que esta viviendo, en silencio y con los suyos, uno de esos momentos que uno no se olvida mas.
