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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Legrand volvió a su casa, Rottemberg la escuchó por teléfono y el contrato de la TV vence sin renovación a la vista

La conductora de 99 años recibió el alta tras 18 días de internación por una neumonía bacteriana y ya descansa en su domicilio, mientras su futuro en la pantalla queda en suspenso y su nieta Juana Viale sigue al frente del ciclo.

Por Emilio BravoCultura y espectáculos · · hace 1 h
Legrand volvió a su casa, Rottemberg la escuchó por teléfono y el contrato de la TV vence sin renovación a la vista

Hay una imagen que se repite cada vez que Mirtha Legrand aparece en escena: la de una mujer que, contra todo pronóstico, sigue hablando como si el tiempo no pasara por ella. Esta vez, sin embargo, la vimos callada, en una cama del Sanatorio Mater Dei, durante 18 días. La neumonía bacteriana que la obligó a internarse a mediados de septiembre la dejó fuera de cámara hasta el 6 de octubre, cuando por fin pudo volver a su casa y, según contó su nieta Juana Viale, pedir que el auto que la sacó de la clínica no parara en la Ciudad de Buenos Aires, sino que siguiera hasta Mar del Plata, acompañada por su nieto Nacho.

Lo que parecía un regreso triunfal a la rutina, igualito a los que ella misma suele relatar con una sonrisa en su mesaza, en realidad dejó una huella que la propia conductora reconoció sin vueltas. Así lo reveló Carlos Rottemberg, productor teatral y amigo de larga data, que estaba presentando su libro en la Feria del Libro de Rosario cuando le preguntaron por la salud de la diva. Rottemberg contó que Legrand lo llamó por teléfono apenas recibió el alta y fue directa, sin esos sobreentendidos que suelen acompañar sus apariciones públicas: 'Esta vez la pasé mal', le dijo, en una frase que a esta altura de su vida suena casi a confesión.

Un país, una frase y cien años a la vista

Lo de Rottemberg con Legrand viene de lejos. En la conversación con la prensa rosarina, el productor recordó que cuando hace más de veinte años le dijo por primera vez la frase que se hizo célebre, 'qué país le vamos a dejar a Mirtha', la reacción fue de sorpresa, casi de ofensa. Hoy, con ella a punto de cumplir los 100 el próximo 23 de febrero, dice sentirse reivindicado por el paso del tiempo. Es un detalle menor, pero pinta de cuerpo entero la relación entre ambos: una mezcla de afecto genuino, humor ácido y una preocupación constante por cómo le pega la actualidad a una mujer que lleva casi un siglo mirándola desde el otro lado de la pantalla.

“Esta vez la pasé mal”Mirtha Legrand, al teléfono con Carlos Rottemberg tras recibir el alta

Pese al tono preocupante del mensaje, Rottemberg se encargó de aclarar que Legrand 'está muy bien' y que la recuperación sigue su curso en el domicilio, con controles médicos periódicos. Es la misma versión que vienen repitiendo desde su entorno más cercano desde el alta: la idea de que lo peor pasó, aunque el cuerpo haya pedido una pausa que no estaba en los planes de nadie.

El contrato vence y la pregunta queda flotando

El otro frente abierto, y el que más ruido hizo entre sus fans, es el televisivo. El contrato de Legrand con el canal donde se emite su clásico ciclo nocturno vence en las próximas semanas, confirmó el propio Rottemberg, y hasta ahora no hay renovación firmada ni anuncio oficial de continuidad. Ante la consulta sobre si la rehabilitación abre la puerta a un regreso antes de fin de año, el productor respondió con una fórmula que en su boca es casi una marca registrada: 'Eso se verá'. Y al rato completó la idea con otra de sus frases de cabecera, 'a veces más es menos', como sugiriendo que forzar la vuelta podría terminar jugándole en contra.

Mientras tanto, la pantalla sigue encendida: Juana Viale conduce el programa en lugar de su abuela y se encarga, cada sábado, de mantener al público al tanto de cómo evoluciona la Chiqui. Es un arreglo que ya se usó otras veces y que funciona como puente entre la figura legendaria y una audiencia que, a esta altura, más que verla quiere saber que está bien. Lo de la escapada a Mar del Plata, contada por la propia Juana el sábado pasado, funcionó casi como un parte médico extraoficial: Legrand salió de la clínica, subió al auto con Nacho y pidió seguir viaje, una señal de que la cabeza ya está otra vez en movimiento, aunque el cuerpo todavía pida calma.

EB
Emilio BravoCultura y espectáculos

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