MESSI LE PUSO EL MOÑO A SU CARRERA CON LA CELESTE Y BLANCA EN UNA NOCHE DE MONUMENTAL
El capitán se despidió de la selección con un 3-0 ante Benin, un gol y 126 gritos en 208 partidos. Después habló en la cancha y al día siguiente publicó una carta donde extrañó la camiseta, recordó a Maradona y hasta Cristiano Ronaldo le contestó.
Hubo una vez en mi casa que se rompió el termo y el mate quedó servido en jarrito. Algo así se sintió este martes en el Monumental: uno sabía que el ritual se terminaba, pero igual le duele el jarrito en la mano. Messi se despidió de la selección argentina con una victoria por 3 a 0 frente a Benin, el equipo del Pueblo Viejo de Porto-Novo, y lo hizo como siempre lo hizo el Verdinegro: jugando, metiendo mano en cada jugada y facturando cuando se lo cruzó en el camino.
El capitán dijo presente en los tres goles
Lo de Messi en la noche del Monumental fue un resumen perfecto de su carrera con la celeste y blanca. Le tiró el centro a Otamendi para abrir el marcador, se metió en la jugada del segundo tanto de Nico Paz y, cuando le tocaron el orgullo desde los doce pasos, no perdonó. Esa secuencia, de pe a pa, retrata lo que fue el Diez durante más de dos décadas: participar de todo y no dejar pasar ninguna.
Así, con ese penal a la panenca, el diez completó 126 gritos en 208 partidos con la selección mayor. Una locura de números que ni el más fanático del pueblo viejo se anima a discutir. Hablo de más de 21 años de recorrido, desde aquel debut del 17 de agosto de 2005, 69 asistencias en el camino y cuatro títulos que ya nadie le va a sacar de la vitrina: las Copas América de 2021 y 2024, la Finalissima de 2022 y el Mundial de Qatar de 2022, el único trofeo que le había sido negado durante una eternidad.
La palabra del Diez después del pitazo final
Messi habló en la cancha, con la voz entrecortada y la garganta seca, pero al día siguiente entendió que con eso no alcanzaba. Entonces agarró el celular, se sentó frente a la pantalla y abrió Instagram para ampliar lo que le había quedado atragantado. La carta se llenó de likes como panchos en la rambla en un día de verano: un millón de corazoncitos en menos de diez minutos, una barbaridad.
“Ayer fue mi último partido y ya extraño vestir la celeste y blanca.”Lionel Messi, en su carta de despedida
En la publicación, el capitán dijo estar convencido de la decisión, repasó un camino con alegrías y también con momentos jodidos, agradeció a la familia que lo bancó en las malas, a los amigos, a los clubes que le permitieron atender los compromisos con Argentina, a los compañeros y a los entrenadores. También soltó un recuerdo para Diego Maradona, esa mochila que cargó durante años y que en algún punto aprendió a llevar con orgullo. Y se acordó de su fe, esa que en más de una oportunidad lo sostuvo cuando la pelota no quería entrar.
Hasta Cristiano Ronaldo se prendió a la despedida
Entre los miles de comentarios que cosechó la carta hubo uno que llamó la atención. Cristiano Ronaldo, el portugués que se vuelve complicado, le respondió con un mensaje de respeto por todo lo que Messi consiguió con la celeste y blanca y le mandó un abrazo desde bien lejos. Una imagen que, viéndola con los ojos de hoy, parece de otro planeta: los dos fenómenos más grandes de la historia, diciéndose cosas lindas en una red social.
El Monumental se vació y la noche dejó esa sensación de cuando te das cuenta de que algo grande se terminó. Como cuando uno mira a un hijo subirse al colectivo y sabe que ya no va a volver con el morral colgando. Yo, la verdad, no me animo a decir cuál fue el mejor momento de Messi en la selección, porque cada uno tiene el suyo guardado bajo siete llaves. El mío fue el de Qatar, pero eso es harina de otro costal. Lo concreto es que el Diez dijo basta, lo dijo con la pelota en la red y con la palabra escrita, y los del Pueblo Viejo ya empezamos a extrañarlo. Mi pronóstico, con el riesgo de mandarme una macana: a esta selección todavía le falta una vuelta olímpica, porque a este grupo no lo frena nadie.
