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Puré de calabaza con base de cebolla y puerro: la receta que se resuelve en menos de una hora

Con un rehogado inicial que no lleva color y una cocción tapada de 20 a 25 minutos, el puré de calabaza se arma con pocos ingredientes y puede llevarse en un recipiente para comer afuera.

Por Carla RiverosCiencia y tecnología · 28 de septiembre de 2026 · hace 1 h

La clave está en el punto justo de la calabaza: después de 20 a 25 minutos en olla tapada, los cubos tienen que estar lo suficientemente tiernos como para deshacerse con una batidora de mano o un pasapurés. Antes de llegar a ese paso, la receta pide cortar la cebolla y el puerro en juliana y rehogarlos a fuego suave durante 20 minutos con manteca y aceite suave, sin que lleguen a dorarse. Esa base, lenta y sin color, es la que sostiene el sabor del puré.

Qué lleva y en qué orden

Los ingredientes son pulpa de calabaza, cebolla, puerro, manteca, aceite suave, sal, pimienta y el líquido de cocción, que puede ser agua o caldo de verduras. La receta no fija cantidades ni porciones, pero marca una referencia concreta para el líquido: hay que sumar únicamente lo necesario para cubrir las verduras una vez que la calabaza ya entró a la olla.

  • Cortar la cebolla y el puerro en juliana y rehogar a fuego suave con manteca y aceite durante 20 minutos, sin que tomen color.
  • Sumar la pulpa de calabaza en cubos y rehogar tres minutos más.
  • Agregar agua o caldo de verduras hasta cubrir y cocinar tapado entre 20 y 25 minutos, hasta que la calabaza esté cocida.
  • Procesar con batidora de mano o pasar por pasapurés y ajustar con sal y pimienta.
  • Terminar con cebollín picado o un chorrito de aceite antes de servir.

Para qué sirve y qué variantes admite

La preparación funciona como entrada de un menú que continúe con pescado a la plancha o al horno, y también se puede llevar en un recipiente para comer fuera de casa. Quienes quieran espesarlo más pueden sumar papa a la cocción, mientras que los que prefieran un sabor más concentrado pueden reemplazar la calabaza hervida por calabaza asada. La misma técnica, rehogado suave más cocción tapada y triturado final, se replica con otras verduras como zanahoria, puerro o zucchini.

Lo que la nota original no precisa es el rendimiento de la receta ni las cantidades por comensal: al no estar fijadas, el resultado final depende del tamaño de la calabaza y de cuánto líquido se agregue para cubrirla. Tampoco se detalla el tipo de puerro a utilizar ni si conviene descartar la parte más verde, un punto que suele cambiar el sabor del puré.

CR
Carla RiverosCiencia y tecnología

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