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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Racing de Chivilcoy le ganó al reloj, al score y probablemente al sentido común en Formosa

La Academia de Chivilcoy ganó 74 a 68 en tiempo extra frente a La Unión después de remar desde atrás durante todo el partido. Romano terminó con 19 puntos y Rodríguez facturó un doble-doble con 11 unidades y 11 rebotes en una noche donde el Formosa Cincuentenario se quedó mudo.

Por Facundo YacanteDeportes · · hace 57 min
Racing de Chivilcoy le ganó al reloj, al score y probablemente al sentido común en Formosa

Vayan a buscar un café, siéntense y lean esto despacio: hay partidos que se ganan con estrategia, otros se ganan con carácter, y unos terceros se ganan de puro hígado. Lo de Racing de Chivilcoy en Formosa entra en la tercera categoría, esa donde el equipo te deja con la duda de si sigue siendo el mismo que venía perdiendo o si ya se sacó una mochila que arrastraba desde hace rato. Lo concreto: ganaron 74 a 68 en prórroga después de estar catorce puntos abajo en el tercer cuarto. Catorce, no dos ni tres, catorce. Lo que viene a ser casi como salir a bailar a las tres de la mañana cuando uno tiene footing a las siete.

Cuando La Unión manejaba el partido con autoridad

El dueño de casa arrancó mejor, con el viejo truco del que sabe más que vos: meter la pelota en la zona pintada y, cuando te descuidás, abrirse para el tiro largo. En el primer cuarto Beavers y Graterol le dieron a La Unión la tranquilidad de un equipo que sabe lo que hace. Elsener, que terminó con 14 unidades, se hizo cargo del goleo y los de Formosa llegaron a estar 43-29 arriba al inicio del tercer periodo. Catorce puntos de diferencia y la sensación en el estadio de que esto ya estaba. Error: en el básquet argentino del interior, ‘ya estaba’ es categoría de bolsón vacío.

El quiebre y el tramo final a cuchillo

Ahí se vio de qué está hecho Racing. Romano y Barral le pusieron el pecho al partido, la defensa dejó de mirar la pelota como si fuera un souvenir y el tercer cuarto se cerró con la visita a solo dos (50-48). En el último periodo apareció un triple de Rodríguez para dar vuelta el tanteador por primera vez, y la respuesta local, otra vez a cargo de Marina y Elsener, devolvió la ventaja: 59-55. Lo que pasó después fue un cruce de cuchillos entre equipos cortos de gol y largos de nervios. Un doble de Stucky sobre el final mandó el juego a suplementario en 65.

Los cinco minutos donde Racing se sacó la espina

La prórroga fue, para ser honestos, menos prórroga y más exposición de manual. Rodríguez y Romano gravitaron cerca del aro hasta estirar la diferencia a cinco (73-68) cuando faltaban tres minutos y medio. La Unión apenas convirtió tres puntos en todo el tiempo extra. La visita, en cambio, cerró el trabajo como un albañil que termina su día en la obra: con la frente limpia y la sonrisa interna de quien sabe que no sobró nada. Final 74-68 y Racing de Chivilcoy se vuelve a casa con dos puntos que se procesan mejor en frío.

Las figuritas del match

  • Romano: máximo anotador del encuentro con 19 puntos, motor ofensivo y principal responsable de la levantada en el tercer cuarto.
  • Rodríguez: doble-doble con 11 puntos y 11 rebotes. El triple que adelantó a la Academia en el último periodo y la producción en la zona pintada durante la prórroga.
  • Barral: socio clave de Romano en la reacción del tercer cuarto, cuando Racing volvió a creer.
  • Elsener: 14 unidades para La Unión. Dejó al local al frente gran parte del partido y fue el socio permanente de Marina en el tramo final.
  • Marina: otros 14 puntos para La Unión, combinados con los de Elsener fueron lo mejor que mostró el local en ataque.
  • Beavers y Graterol: antenas largas en el primer cuarto, protagonistas del arranque ilusorio del dueño de casa.

¿Puede Racing sostener este tipo de levantadas en la Liga Nacional?

Acá la pregunta del millón, la que todos nos hacemos mientras masticamos el tercer cortado de la jornada. ¿Puede Racing de Chivilcoy sostener este nivel de remontadas? Mi lectura, con el hígado todavía caliente y la razón haciendo cola afuera: puede hacerlo de noche y de a ratos, no de calendario completo. Ganar así una vez es estímulo; hacerlo tres veces seguidas ya es construcción de identidad. El equipo mostró defensa firme cuando se ajustó, una banca que no se borra cuando lo persiguen y gol en manos de Romano cuando el partido se cierra. ¿Le alcanza para pelear arriba? Depende. En una Liga corta, con viajes largos y canchas calientes como Formosa, ganar de visitante en suplementario vale muchísimo. Pero repetir estas novelas requiere regularidad atrás y un par de manos más que se jueguen un triple sin temblar. Si los del Pueblo Viejo quieren instalarse en la conversación grande, van a tener que aprender a ganar los partidos antes del suplementario. La heroica está buenísima, pero cansa. Yo, mientras tanto, me reservo el derecho de errar el pronóstico: lo veo plantándose en playoffs, no sé si con ventaja de localía ni con margen para soñar, pero con una cosa que ya nadie le quita: el respeto de los que fueron testigos de una remontada de catorce puntos que terminó en sonrisa visitante.

FY

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