Racing pasó por Misiones como visita indeseable y dejó a Oberá con el puño cerrado y la cuenta en cero
El Verdinegro de Chivilcoy se floreó en el tramo final, se llevó un 84-78 del estadio de OTC y dejó al Celeste misionero hundido en el fondo de la tabla con 0-3 al cierre de la primera semana de la Liga Nacional.
Che, hay derrotas que pesan más que otras, y la que sufrió Oberá Tenis Club en su propia casa tiene gusto a comida que se enfría en la mesa. Racing de Chivilcoy, el Verdinegro del Pueblo Viejo, se subió al micro de regreso con un 84-78 bajo el brazo y la sonrisa cómplice de quien sabe que hizo los deberes en el momento justo. Para los del Pueblo Viejo misionero, ya van tres caídas al hilo y la tabla empieza a mirarlos con cara de pocos amigos.
El arranque que ilusionó y el cierre que destrozó
El primer cuarto pintaba para noche tranquila en Misiones: 23-17 a favor del local, con Brocal, Vorhees y Juan Cruz Oberto haciendo de las suyas en ofensiva, sembrados como las tres espigas de un campo que parecía propio. Pero esto es básquet, y el básquet, como la vida de pareja, cambia de humor sin pedir disculpas.
En el segundo segmento aparecieron los triples de Chiarini y Assum para acercar a Racing, mientras Oberto sostenía el juego interior y los de Demti se iban al vestuario con una ventaja mínima de 45-44. Media sonrisa en el banco local. Error.
El parcial que redefinió todo
- El tercer cuarto arrancó con un parcial demoledor de 12-4 que cambió el signo del partido.
- Pablo Barral tomó el lápiz, escribió 16 puntos en el cuaderno y firmó su mejor planilla de la noche.
- Bajo su conducción, Racing igualó el marcador en 63 cuando el último cuarto recién asomaba.
- Oberá no encontró respuestas y se quedó pagando en el cierre, como invitado que olvidó la tarjeta de débito.
El base de Racing fue la gran figura de la noche. Cuando el partido se cocinó a fuego lento y parecía plato de Oberá, Barral le dio el golpe de espátula que volcó la olla. El Verdinegro de Chivilcoy cerró el encuentro con un parcial que no dejó dudas y se subió a un récord de 2-1 bajo la dirección técnica de Diego D'Ambrosio.
Del otro lado de la red, Fabio Demti miró la hoja de y vio números negros. 0-3, tres partidos, tres caídas, cero victorias. El Celeste misionero todavía no sabe lo que es ganar en el campeonato, y eso, en una Liga que recién arranca, duele como hernia de disco.
Lo que viene en el calendario inmediato
La Liga Nacional no tiene paciencia con quien arranca mal. Este miércoles, Lanús (1-1) recibe a Peñarol de Mar del Plata (1-0) en un cruce que promete. Y ojo con el jueves: Racing de Chivilcoy (2-1) visita a La Unión de Formosa (1-1), un compromiso clave para sostener el envión. Oberá, en tanto, deberá esperar su próxima fecha para intentar cortar la hemorragia antes de que la tabla se cristalice y queden los mismos de siempre arriba.
“El Verdinegro de Chivilcoy pasó por Misiones como visita indeseable, se floreó en el tramo final y dejó a Oberá con el puño cerrado y la cuenta en cero. Ahora el Celeste tiene que decidir si esta semana la recuerda como la peor del arranque o como el sacudón que lo despertó. Yo, si fuera Demti, ya estaría sacando la libreta.”Facundo Yacante, Deportes
Mi pronóstico, con el derecho a errar que me reservo: Oberá va a ganar un partido antes de que termine la próxima semana, pero no va a ser fácil ni limpio. Y Racing, mientras tanto, va a seguir dando que hablar, porque este equipo tiene la cara de los D'Ambrosio: ordenada, trabajadora y con un base que no le tiembla el pulso cuando el reloj aprieta. El básquet argentino, querido lector, tiene esas cosas: te da revancha el martes a quien masticó bronca el domingo. Habrá que ver quién la aprovecha.
