Ropa y gastronomía, los rubros donde la Argentina todavía se paga como en el primer mundo
En julio, el país se abarató un 0,3% en dólares y quedó por debajo de la media regional, pero la indumentaria y los restaurantes conservan sobreprecios del 37% y el 53% frente a América Latina.
En julio de 2026, el tipo de cambio oficial avanzó un 2,4% mientras la inflación se ubicó en 2,1%, una diferencia de 0,3 puntos porcentuales que alcanzó para que los precios medidos en dólares retrocedieran ese mismo porcentaje y dejaran a la Argentina un 0,9% por debajo del promedio de América Latina, de acuerdo con el índice mensual de precios relativos elaborado por Fundar. Fue el segundo mes consecutivo en el que el país se abarató en moneda extranjera, una dinámica que el propio reporte describe como incipiente y todavía concentrada en pocos rubros, entre los que la indumentaria y los restaurantes se mantienen en lo más alto del ranking regional de precios, con sobreprecios del 37% y el 53%, respectivamente, frente a la media latinoamericana.
El indicador de Fundar toma como referencia el Price Level Index (PLI, es decir, el índice de nivel de precios) del Banco Mundial y compara el costo de vida argentino, convertido a dólares al tipo de cambio oficial, con el de otros países de la región y del mundo. Según ese ejercicio, en julio la Argentina resultó más económica que Uruguay, Costa Rica y México, pero más cara que Brasil, Colombia, Honduras y Ecuador, y por primera vez desde abril de 2025 quedó levemente por encima de Chile, que se abarató casi un 3% en el mes por la depreciación de su moneda.
Dónde sigue siendo cara y dónde ya es barata
La baja en dólares no fue pareja: en cinco de las once categorías relevadas, los precios locales todavía superan el promedio latinoamericano, mientras que en las seis restantes se ubicaron por debajo. La fotografía más clara del desajuste relativo se observa en los servicios personales y en el comercio de bienes durables y semidurables, donde la brecha con la región sigue siendo marcada.
- Indumentaria: 37% por encima del promedio regional.
- Restaurantes: 53% por encima del promedio regional.
- Comunicaciones: 21% por encima del promedio regional.
- Recreación: 39% por encima del promedio regional.
- Equipamiento del hogar: 7% por encima del promedio regional.
- Transporte: 2% por encima del promedio regional.
En el otro extremo, los alimentos se ubicaron un 10% por debajo de la media regional, y también resultaron más baratos que el promedio la vivienda y servicios, la educación, el alcohol y tabaco y la salud. En la variación mensual de julio, la mayor baja se registró en indumentaria, con una caída del 4,1% en dólares, seguida por alcohol y tabaco, vivienda y servicios y equipamiento del hogar; diez de los once rubros bajaron, y solo recreación subió, un 1,3%.
Desde una mirada de mayor plazo, la indumentaria acumula la mayor baja relativa desde fines de 2023, con un retroceso del 41,2%, y los restaurantes le siguen con un 26,5%, aunque ambos rubros conservan los precios más altos de la región. En el extremo opuesto, las comunicaciones treparon un 50,4% frente al promedio latinoamericano, y la recreación también se encareció de forma sostenida en términos relativos, lo que sugiere que el abaratamiento en dólares convive con núcleos de precios que no ceden.
El informe de Fundar advierte, además, que el proceso de abaratamiento se frenó en agosto: la inflación de 1,7% superó al avance del tipo de cambio, que fue de 1,0%, lo que implicó un encarecimiento del 0,7% en moneda extranjera. La próxima fecha que hay que mirar es la publicación del índice de agosto, prevista para septiembre, para determinar si la baja en dólares se consolida como tendencia o si la fotografía de julio termina siendo un punto de inflexión aislado.
