Sherlock Holmes según Miyazaki: la serie animada de los ochenta que casi no toca su director
Una coproducción entre Japón e Italia de 1984 llevó al detective más famoso de Conan Doyle a un universo de perros humanizados, máquinas a vapor y aventuras steampunk, con apenas seis capítulos bajo la dirección del creador de Studio Ghibli.
Pocas series de dibujos animados de los años ochenta condensan una historia de producción tan singular como la de Sherlock Holmes, la coproducción de veintiséis episodios que el estudio japonés TMS y la italiana RAI estrenaron en 1984 y que terminó convertiendose en uno de los capitulos menos conocidos del curriculum de Hayao Miyazaki, pese a que su nombre aparece asociado al proyecto desde el primer minuto.
El dato que abre cualquier debate sobre esta serie es el precio que pago Miyazaki por quedarse en ella: apenas seis episodios dirigidos de los veintiseis que integran la adaptacion, un numero magro que se explica por los retrasos de la produccion y por la decision del propio Miyazaki de bajarse para concentrarse en Nausicaa del Valle del Viento, la pelicula que marca el nacimiento de su carrera en solitario como autor total.
Miyazaki como impulso, no como director estable
Lo que si quedo del paso de Miyazaki por Sherlock Holmes fue la idea original y el empujon inicial. Segun reconstruye la cronica de la serie, el director japones impulso el proyecto junto a Kyosuke Mikuriya y fue el responsable de fijar varios de los lineamientos creativos que despues tomaron forma en pantalla. Su intervencion como director, en cambio, se limito a seis capitulos antes de delegar el timon para abocarse al film que lo alejaria de la television por un largo tiempo.
Esa distancia entre lo que promocionaban los creditos y lo que efectivamente se vio en pantalla es lo que vuelve enigmatico al producto: durante mucho tiempo circulo la idea de que Miyazaki habia dirigido la serie completa, cuando en realidad su firma aparece apenas en una fraccion del total. La coproduccion internacional obligo a repartir tareas y a aceitar los engranajes de una industria cartoon que a mediados de los ochenta buscaba mercados en Europa y America latina.
Perros, vapor y ciencia ficcion
La propuesta visual es, probablemente, lo primero que llama la atencion del televidente contemporaneo. Casi todos los personajes de esta version son perros antropomorfos, animales con rasgos y comportamientos humanos que conviven en un universo paralelo al de los relatos originales de Arthur Conan Doyle. Esa decision estetica, que acerca el material al publico infantil, choco con la intencion inicial de Miyazaki, que habia pensado en un enfoque mas adulto antes de resignarse a los codigos del genero.
Sobre esa base se monta la otra gran apuesta de la serie: una estetica steampunk que cruza las investigaciones del detective con aventuras a bordo de avionetas, carreras de automoviles y todo tipo de maquinas a vapor. La combinacion de generos convive sin demasiada friccion con las estructuras narrativas del canon holmesiano, y le da a cada capitulo un ritmo cercano al de la accion mas que al del relato policial clasico.
- Perros antropomorficos como traduccion visual del universo holmesiano.
- Avionetas, carreras de autos y maquinas a vapor como hilo conductor.
- Misterios inspirados en los relatos originales de Arthur Conan Doyle.
- Estetica steampunk que mezcla ciencia ficcion con aventuras clasicas.
- Produccion compartida entre TMS de Japon y RAI de Italia.
- Seis capitulos efectivamente dirigidos por Miyazaki sobre un total de veintiseis.
El antecedente que si pesa en el curriculum
Para entender por que el nombre de Miyazaki aparece tan pegado a Sherlock Holmes conviene revisar el resto de su carrera en la animacion de los setenta y ochenta. Antes de la serie de Holmes, el director japones habia trabajado en adaptaciones de peso dentro del World Masterpiece Theatre como Heidi, El perro de Flandes, Marco y Ana de las Tejas Verdes, y llevaba en el cuerpo las marcas de haber dirigido Lupin III junto a Isao Takahata, ademas de Conan, el nino del futuro y el primerizo El castillo de Cagliostro.
Ese recorrido explica la paradoja que envuelve a esta Sherlock Holmes: una coproduccion euro japonesa que integra la filmografia de uno de los autores mas admirados del cine animado contemporaneo, pero que ocupa un rincon menor en la memoria colectiva de su publico. La pregunta que sobrevuela a los aficionados hoy es que otras versiones del investigador londinense, animado o no, merecerian una revision tan exhaustiva como la que el tiempo le termino dando a este experimento steampunk de hace cuatro decadas, y sobre todo quien pagara la cuenta de tamaña operacion rescate.
