Treinta kilómetros de pozos en la Ruta 40 que arruinan cualquier viaje entre Junín y Zapala
Un tramo clave para llegar a los destinos turísticos neuquinos viene acumulando deterioro desde hace tiempo, las lluvias lo dejaron todavía peor y los viajeros ya reportan cubiertas reventadas y roturas mecánicas; qué tener en cuenta antes de salir a la ruta
Acá en Junín de los Andes todavía se habla del viaje del fin de semana largo, de la escapada a Villa La Angostura o del paso a Chile por Mamuil Malal, y a todos les termina saliendo el mismo tema en la conversación: cómo está la Ruta 40 de acá a Zapala. Te lo cuento porque soy de las que prende la radio apenas arranca el auto y presta atención a lo que dice la gente en la estación de servicio, y lo que vengo escuchando hace rato es preocupante, porque no se trata de una queja pasajera sino de un deterioro que viene de hace tiempo y que las últimas lluvias dejaron todavía peor.
Marta, que vive en el barrio Centro y todos los meses baja a Neuquén capital para visitar a sus hijos, me dice mientras carga nafta que ya perdió la cuenta de las veces que tuvo que esquivar pozos en ese tramo. "Vas mirando el piso como si fuera un camino de cornisa, porque si sacás las manos del volante un segundo te llevás puesta una cubierta. La última vez pasé tres seguidos que parecían cráteres, todos llenos de agua, y no sabías si eran veinte centímetros o medio metro. Mirá, yo viajo hace treinta años por esta ruta y nunca la vi así", me señala con el mate en la mano, todavía indignada.
Lo que pasa en la calzada, tramo por tramo
Lo concreto, porque de eso se trata esta nota, es que entre Junín de los Andes y Zapala hay unos treinta kilómetros de la Ruta Nacional 40 que están en un estado que obliga a reducir la velocidad al mínimo si uno no quiere romper nada. Los pozos son numerosos, tienen dimensiones considerables y, según relatan quienes pasan seguido, son difíciles de esquivar incluso yendo despacio. Las lluvias recientes los taparon de agua, así que ya no se puede calcular la profundidad antes de meterse, lo que convierte cada hueco en una sorpresa para la suspensión y para las cubiertas.
El deterioro no es nuevo y ese es justamente el punto que más molesta a los viajeros frecuentes. Quienes conocen el corredor coinciden en que la calzada viene así desde hace tiempo, con un mantenimiento que nunca termina de llegar o que llega tarde, y la temporada estival que se viene suele ser el momento en el que más se nota, porque se le suma una cantidad de turistas que no están familiarizados con el estado del asfalto y que suelen enganchar los pozos de lleno.
Lo que ya están pagando los viajeros
Los comentarios que recogí en las últimas semanas, tanto en grupos de viajeros como en conversaciones cara a cara en las estaciones de servicio, mencionan cubiertas reventadas, llantas dobladas y roturas mecánicas varias. Algunos consultados me confesaron que directamente suspendieron cualquier viaje en auto hasta que el tramo se arregle, y cuando les pregunté por qué mencionaron también la Ruta Nacional 52 y la Ruta Nacional 51, otros dos corredores de la zona donde el deterioro se repite y agrava la situación general de quien quiera moverse por la región.
La Ruta 40 en Neuquén es un corredor que muchísima gente usa para llegar a los destinos turísticos de la zona, sobre todo en verano, y la temporada que empieza suele traer más caudal de tráfico sobre una calzada que ya viene golpeada de antes. Mientras no haya arreglos de fondo, la recomendación que me repiten los que la transitan suena simple y es la más sensata: salir con tiempo, despacio y con la expectativa de que el viaje va a ser más largo de lo que marcan los mapas.
Yo, como siempre digo en estas notas, prefiero llegar un poco más tarde y entera, y no pasar a buscar auxilio en medio de la ruta. Si tenés un viaje planificado por la zona o ya hiciste este tramo, contame cómo te fue: cada experiencia suma para que el resto de los lectores salga mejor preparado. Acá en Chimbas, como diría mi vieja, más vale maña que fuerza, y en esta ruta, paciencia y ojo abierto son las mejores compañeras de viaje.
