Triunfos de alfiler: Argentino e Instituto la sacaron barata en una noche donde la Liga Nacional se hizo la rogada
Los de Junín aguantaron a Boca en el epílogo y los de Córdoba le torcieron el cuello a Lanús en el tercer cuarto. Dos victorias por dos puntos que dejaron a uno con tres éxitos en cuatro juegos y al otro con un récord que ya empieza a pedir respeto.
Hay noches en las que el básquet se parece a esa vuelta a casa en bici cuando se te pincha una cubierta a dos cuadras: la hacés igual, con la lengua afuera, pero sabés que zafaste de milagro. Eso les pasó este miércoles al Verdinegro de Junín y a los del Pueblo Viejo en Córdoba, que firmaron dos victorias por la mínima que dejaron más alivio que brillo, y que sirven para entender por qué la Liga Nacional, cuando se pone cierra, se pone muy cierra.
Argentino aguantó el chaparrón y se quedó con todo
En Junín, el local se impuso 84-82 a Boca en un partido que se definió en el último suspiro. Los del Pueblo Viejo arrancaron mejor, cerraron el primer cuarto 25-24 y se fueron al entretiempo con una ventaja de tres (46-43) que no era mucho, pero era algo. Boca reaccionó en el tercer parcial y pasó al frente 60-58, como cuando uno cree que ya tiene el partido en el bolsillo y de repente se le complica la merienda.
El último cuarto fue de esos que se miran con la cerveza en la mano y el corazón en la garganta. Argentino sostuvo la presión cuando la cosa se puso color hormiga y se llevó el triunfo por dos puntos que valen oro. Dylan Smith, el extranjero que aparece cuando hay que aparecer, terminó con 21 puntos y se llevó los flashes. Del lado xeneize, José Vildoza y Leonardo Lema aportaron 12 cada uno, números que no alcanzan cuando enfrente hay uno que decide. Con este éxito, los juninenses suman tres victorias en cuatro presentaciones; Boca queda 1-3, con más dudas que certezas.
Instituto la peleó de atrás y la ganó con coraje
En La Caldera, Instituto le ganó 75-73 a Lanús en un duelo que arrancó torcido y se enderezó con el carácter que tienen los equipos que quieren pelear arriba. El Granate manejó los primeros dos cuartos (22-18 y 40-38 al cierre de cada uno) y parecía tener el control de la noche, de esas en las que uno se sienta en la tribuna y ya empieza a charlar del partido siguiente.
El quiebre llegó en el tercer período, donde los cordobeses metieron un parcial de 21-13 para pasar al frente 59-53 y dejar claro que la localía se defiende con uñas y dientes. Lanús intentó la remontada en el último cuarto con Juan Ignacio Brussino y Melvin Johnson como banderas, pero Instituto aguantó el envión y terminó cerrando el juego con un triple de Juan Pablo Corbalán sobre el final que fue como el gol agónico del domingo a la tarde: no te salva el torneo, pero te levanta el ánimo.
- Bautista Lugarini terminó con 19 puntos y 10 rebotes para Instituto, números de MVP silencioso.
- Brussino fue el jugador más valioso del encuentro con 29 de valoración, aunque su equipo se quedó con las manos vacías.
- Instituto llega a un récord de 3-1 y empieza a mirar la tabla con otros ojos.
- Lanús, recién ascendido, queda 1-4 y ya empieza a sentir el peso de la categoría.
¿Cuál de los dos partidos me pareció más emocionante? Me quedo con el de Córdoba, y ojo, no es amor por la camiseta sino por el escenario: un equipo que pierde los dos primeros cuartos, que se rearma en el tercero con un parcial decisivo y que define con un triple sobre la bocina tiene ese ADN de los equipos que terminan dando que hablar. El de Junín también fue un partidazo, de esos que se cuentan con la voz baja porque hasta el final no sabés quién se lo lleva. Pero Instituto lo dio vuelta, y eso, en una Liga donde la paridad es la regla y no la excepción, vale doble.
“El básquet de esta Liga se parece cada vez más a ese asado del domingo que se estira hasta la madrugada: nadie se quiere ir, todos se llevan algo, y el que apura termina pagando la cuenta.”Facundo Yacante
Lo que viene para el Verdinegro y para los de la Gloria es el verdadero examen: sostener estas victorias de alfiler en una temporada donde ganar por dos es casi un lujo. Yo me reservo el derecho de errar, pero apuesto a que ambos van a dar pelea hasta el final. Y a vos, ¿qué partido te sacó más del sillón?
