Trungelliti se topó con la realidad china y se volvió con las manos vacías
El santiagueño cayó en su debut en el Masters 1000 de Shanghai ante el japonés Rei Sakamoto, que le ganó por 6-3 y 7-5. Fue el primer argentino eliminado del torneo y dejó al menos ocho compatriotas todavía en carrera.
Entrar a un Master 1000 es como sentarse en la mesa de los grandes con el crédito justo: una mala mano y te levantás sin haber cenado. Algo así le pasó al Verdinegro Marco Trungelliti en Shanghai, donde su presentación duró lo justo y necesario para despedirse en la primera ronda, a manos de un japonés que todavía no figura entre los apellidos que suenan fuerte.
El santiagueño, que pelea desde hace rato en el circuito y aparece en el puesto 90 del ranking, chocó contra Rei Sakamoto, un rival ubicado en el 137, y terminó cayendo en sets corridos por 6-3 y 7-5. Lo que en el papel parecía un cruce accesible terminó siendo un dolor de cabeza para los del Pueblo Viejo, que perdieron a su primer representante en el torneo asiático.
El segundo set, la oportunidad que se escapó
El primer parcial fue un trámite adverso para Trungelliti, que lo perdió por 6-3 sin demasiado margen para la reacción. La historia cambió en la segunda manga, donde el argentino tuvo sus chances para inclinar la balanza, pero no las pudo convertir. Sakamoto resistió, se sostuvo y cerró el set por 7-5, firmando la eliminación sin necesidad de un tercer parcial.
- Trungelliti perdió por 6-3 y 7-5 frente a Sakamoto en la primera ronda.
- El santiagueño está en el puesto 90 del ranking, Sakamoto en el 137.
- El segundo set concentró las chances argentinas que no se concretaron.
- Es la primera baja de un tenista argentino en el Masters 1000 de Shanghai.
- Quedan ocho compatriotas en competencia en el cuadro.
El balance del debut no deja margen para el consuelo. El Master 1000 es un escenario que no perdona desatenciones y Trungelliti pagó caro las que tuvo, sobre todo en esa segunda manga donde el partido se le escurrió como agua entre los dedos. El japonés, mientras tanto, sigue dando que hablar con un triunfo de los que suman para el currículum.
La buena, si es que hay que buscarle el lado amable, es que la participación argentina en Shanghai sigue viva. Son ocho los compatriotas que continúan en carrera y el sueño de meter a alguien bien arriba del cuadro sigue intacto. Lo de Marco ya es pasado, pertenece al debe de esta gira y habrá que barajar y dar de nuevo en el próximo compromiso.
¿Qué se puede esperar de acá en adelante? Yo me la juego y digo que al menos uno de los nuestros va a meterse en la segunda semana, pero ya se sabe: en este deporte los pronósticos suelen durar lo que dura un saque mal tirado. Si me equivoco, me reservo el derecho de hacerme el distraído.
