Una ley porteña extiende la gratuidad del subte a jubilados sin tope horario y la activa por DNI
La Legislatura de la Ciudad aprobó el beneficio para mayores que cobren hasta 2,5 haberes mínimos y vivan en territorio porteño. La instrumentación quedará definida en una reglamentación que el Ejecutivo deberá completar en un plazo máximo de sesenta días.
Sebastián Mallea, Minería — La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires sancionó una norma que habilita el viaje gratuito en subte para jubilados y pensionados que perciban hasta 2,5 haberes mínimos previsionales (es decir, alrededor de 770.000 pesos tomando como referencia el haber mínimo vigente a enero de 2026) y tengan domicilio acreditado en territorio porteño. La medida elimina el requisito de gestionar una credencial específica y vincula el acceso directamente con el Documento Nacional de Identidad: una vez completado el trámite de alta, el beneficiario solo deberá apoyar su DNI en el molinete habilitado para ingresar a la red.
Quiénes están comprendidos y bajo qué condiciones
El beneficio alcanza a jubilados y pensionados del régimen general previsional, así como a retirados de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas de Seguridad que residan en la Ciudad y se mantengan dentro del mismo tope de ingresos. La condición de domicilio se considera acreditada cuando el beneficiario figura con residencia en la Ciudad en su DNI o presenta un comprobante de domicilio actualizado dentro del territorio porteño. La habilitación tendrá una vigencia de cinco años, con posibilidad de renovación automática siempre que el titular continúe cumpliendo con los requisitos de residencia y nivel de ingresos.
A diferencia de esquemas previos, la gratuidad no contempla franjas horarias restringidas ni limitaciones por día de la semana. El acceso es válido todos los días durante la totalidad del horario de servicio de la red de subterráneos, una diferencia operativa concreta para quienes deben utilizar el subte en horarios atípicos: turnos médicos programados a primera hora, trámites administrativos fuera del horario bancario o visitas familiares en horario nocturno.
Cómo se accede y qué documentación se requiere
El Gobierno porteño anticipó que la documentación exigida será acotada. Para gestionar el alta en el sistema, las sedes comunales recibirán a los interesados con la siguiente presentación:
- Documento Nacional de Identidad vigente.
- Comprobante de domicilio en la Ciudad de Buenos Aires (servicio a nombre del titular o constancia de residencia emitida por autoridad competente).
- Constancia que acredite el nivel de ingresos previsionales (recibo de haberes o certificación emitida por el organismo pagador).
- Para retirados de Fuerzas Armadas o de Seguridad, documentación que acredite la condición de retiro y el haber percibido.
Con esos datos, la administración de la Ciudad registra al beneficiario en el sistema centralizado y habilita el acceso mediante el DNI en los molinetes. La norma no contempla la emisión de tarjetas ni credenciales físicas adicionales, lo que simplifica la operatoria tanto para el usuario como para la administración del servicio.
Qué falta definir y cuál es el próximo paso administrativo
Aunque la ley ya fue sancionada por la Legislatura, su entrada en vigencia efectiva depende de la reglamentación que deberá dictar el Poder Ejecutivo porteño en un plazo máximo de 60 días. Ese proceso administrativo definirá los puntos centrales pendientes: la operatoria técnica del sistema de validación en cada estación, la fecha exacta desde la cual el beneficio estará disponible para su uso, el organismo que tendrá a su cargo la actualización del padrón de beneficiarios y los mecanismos de control para verificar el cumplimiento permanente de los requisitos de ingresos y residencia. Hasta tanto se complete esa reglamentación, el beneficio no podrá ser utilizado en la práctica, ya que los molinetes no reconocerán automáticamente a los potenciales beneficiarios. La fecha que hay que mirar, en definitiva, es la de publicación del decreto reglamentario en el Boletín Oficial de la Ciudad: ese día quedará definida la implementación concreta de la gratuidad.
La norma se inscribe en una serie de medidas que, en los últimos años, ampliaron los esquemas de gratuidad en el transporte público porteño, aunque hasta ahora concentradas en el colectivo y con limitaciones horarias. La novedad aquí es la extensión al subte y la eliminación de esas restricciones, un cambio que impacta de manera directa en la movilidad cotidiana de un segmento de la población que, según datos oficiales, supera el medio millón de personas en la Ciudad de Buenos Aires.
