Una semana entera con el cielo tapado: el bloqueo atmosférico que tiene al AMBA entre nubes y humedad
Un centro de altas presiones estacionado sobre el Atlántico mantiene al Área Metropolitana con temperaturas frescas, lloviznas intermitentes y muy poco sol. Recién el inicio de la semana que viene traería un respiro.
Son las nueve de la mañana y en el colectivo de la línea 60 que va por la General Paz ya se ve todo gris, igual que desde hace varios días. Acá en el AMBA, el arranque del día se parece más a un anticipo de invierno que a una mañana de octubre, y no es una sensación: hay un motivo meteorológico concreto que está sosteniendo este cielo bajo y plomizo que ya se hizo costumbre.
Lo que está ocurriendo es lo que los especialistas llaman bloqueo atmosférico, un centro de altas presiones instalado sobre el océano Atlántico que actúa como una suerte de pared invisible. Esa estructura impide que el tiempo cambie como debería hacerlo y mantiene la región de Buenos Aires con vientos del este y del sudeste, humedad alta y temperaturas que oscilan apenas entre los 11 y los 18 grados. Para quienes viven en el conurbano, el resultado es palpable: días iguales, sin grandes acumulados de lluvia, pero con esa sensación de frío húmedo que cala hasta en los huesos.
La semana más inestable
El miércoles y el jueves van a ser las jornadas con peor pronóstico dentro de este período. Según los datos disponibles, la probabilidad de precipitaciones superará el 70% en ambos días, con chaparrones que podrían dejar hasta 5 milímetros el miércoles y hasta 10 milímetros el jueves, que se perfila como la jornada más activa de toda la semana.
El viento se hará sentir más fuerte sobre todo en la zona ribereña, con velocidades de entre 10 y 20 kilómetros por hora y ráfagas que podrían llegar a los 40. Para quienes transiten cerca del Río de la Plata o del Riachuelo, el panorama será el de una mañana clásica de Sudestada: paraguas firmes y campera a mano.
- Mínimas entre 11 y 13 grados durante toda la semana.
- Máximas que no pasarán de los 18 grados, con muy poca amplitud térmica.
- Miércoles 14 y jueves 15, los días con más probabilidad de chaparrones (más del 70%).
- Acumulados previstos: hasta 5 mm el miércoles y hasta 10 mm el jueves.
- Viento del sudeste con ráfagas de hasta 40 km/h sobre la ribera.
- El viernes sigue cubierto, con lloviznas y temperaturas entre 13 y 17 grados.
- Recién a partir del lunes de la próxima semana se espera un cambio sostenido con más sol.
Por qué octubre se siente así
La escasa amplitud térmica, sumada a la poca presencia de sol, hace que el frío se note más de lo habitual para la época del año. Para colmo, no se trata de un frente que pasa y se va: el bloqueo mantiene la circulación regional casi sin variantes, lo que equivale a decir que el mismo régimen de nubes y humedad se reitera día tras día.
María, vecina de Villa Urquiza, lo resume al pasar por la vereda: «Ya ni me acuerdo cuándo fue la última vez que vi el cielo azul. Uno se levanta, mira el patio y ve la ropa que no termina de secar. Acá en el barrio todos estamos hartos de la campera». Es una postal que se repite en distintos puntos del conurbano, donde la rutina se acomodó entre deshumidificadores encendidos, mates bien calientes y planes al aire libre suspendidos una y otra vez.
Qué se viene para el finde
El viernes todavía mantendrá el cielo mayormente cubierto, con nuevas posibilidades de lloviznas y registros térmicos que se moverán entre los 13 y los 17 grados. Recién durante el fin de semana empezarían a notarse las primeras señales de un cambio, con menor probabilidad de lluvia y algunos ratos de sol más duraderos.
Las jornadas más estables y con mayor presencia solar se esperan para el inicio de la semana siguiente, cuando el bloqueo empiece a debilitarse y dé lugar a otra configuración atmosférica. Mientras tanto, en el AMBA seguirá esa rutina de salir con paraguas sin demasiada convicción, porque más temprano que tarde aparecerá esa llovizna fina que parece no querer despedirse nunca.
Para quienes pensában organizar algo al aire libre en estos días, la recomendación es elemental: chequear el radar antes de salir y armar planes con techo a mano. Porque con este bloqueo en pie, el cielo se abrirá recién cuando empiece la próxima semana, y hasta entonces lo único cierto será esa capa de nubes bajas, persistente y muy característica de la primavera porteña cuando decide portarse mal.
