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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Una TV box comprada en una feria de Santiago llegó a Buenos Aires con malware de fábrica y los expertos muestran qué tan grave es

Anthony De La Paz y Patricio Moraga Abarca analizaron un equipo económico en Ekoparty 22 y comprobaron que el código malicioso está en el firmware, por lo que ningún reset lo elimina. Puede robar contraseñas, exponer datos de tarjetas y usar la conexión del hogar como cabeza de playa para actividad ilegal.

Por Carla RiverosCiencia y tecnología · · hace 57 min
Una TV box comprada en una feria de Santiago llegó a Buenos Aires con malware de fábrica y los expertos muestran qué tan grave es

Dos investigadores chilenos compraron una TV box por poco dinero en una feria informal de Santiago de Chile, se la llevaron a Buenos Aires y la enchufaron en un laboratorio: el aparato, sin que nadie lo tocara antes, empezó a hablar solo con un servidor remoto ya marcado como malicioso. El hallazgo lo presentaron en Ekoparty 22, la conferencia de seguridad informática que se hizo en la ciudad, y se llama a revisar cualquier equipo similar que ya esté conectado en los hogares.

Qué es una TV box y por qué preocupa

Una TV box es una pequeña computadora del tamaño de un control remoto que se enchufa al televisor por HDMI y, en la mayoría de los modelos baratos, corre una versión de Android. Sirve para instalar aplicaciones de streaming, acceder a canales sin pagar suscripción y transformar cualquier pantalla en smart TV. En Argentina se consiguen en Mercado Libre, en tiendas online y en locales de informática, con precios que van de 27.000 a 66.000 pesos según el modelo y la forma de pago.

Anthony De La Paz, especialista en seguridad ofensiva, y Patricio Moraga Abarca, consultor senior de ciberseguridad, destriparon el equipo pieza por pieza. Extrajeron una copia de la memoria, la analizaron y dieron con el código oculto en el firmware, la capa de software más profunda, la que permite que el aparato encienda. Esa capa corre antes que el sistema operativo que ve el usuario: por eso borrar aplicaciones, restablecer el equipo de fábrica o desinstalar lo que se ve en pantalla no elimina la amenaza.

“Tener uno de estos equipos en casa es como tener a un atacante conectado directamente a tu Wi-Fi.”Anthony De La Paz y Patricio Moraga Abarca, investigadores en ciberseguridad

Dos riesgos concretos que ya comprobaron

Los investigadores montaron un servidor propio idéntico al que contactaba la TV box, redirigieron el tráfico del equipo hacia ese servidor y, en pocos segundos, pudieron darle órdenes al aparato desde afuera. Lo que vieron al hacerlo se ordenó en dos frentes.

  • Proxy residencial: el equipo toma tráfico de terceros y lo hace pasar por la conexión del hogar. La dirección IP del usuario queda asociada a esa actividad, lo que puede traducirse en bloqueos, captchas extras o directamente en que sitios web y servicios lo marquen como sospechoso.
  • Botnet: la TV box se suma a una red de dispositivos controlados a distancia que actúan de forma coordinada, por ejemplo para tirar sitios o enviar spam, sin que el dueño se entere.
  • Robo de credenciales: cualquier usuario y contraseña escrita dentro del dispositivo puede ser capturada y enviada al servidor de los atacantes.
  • Exposición de datos de pago: si se cargan tarjetas para suscribirse a servicios desde el propio equipo, esos datos quedan al alcance del malware.

En criollo: un aparato que se vende como atajo para ver películas gratis puede terminar funcionando como punto de apoyo para delitos digitales y, al mismo tiempo, como anzuelito silencioso para vaciar cuentas y robar claves.

Qué hacer si ya hay una TV box conectada en casa

Los especialistas sugieren una serie de pasos para reducir el daño, empezando por admitir que el problema no se resuelve apretando un botón.

  • Desconectar el equipo de la red Wi-Fi y del router hasta qué pasó: cualquier reset de fábrica sobre un firmware comprometido puede no borrar nada.
  • Revisar en el router qué dispositivos están conectados y anotar la dirección MAC del aparato sospechoso.
  • Cambiar las contraseñas de los servicios usados desde la TV box, en especial correo, bancos y plataformas de streaming, y activar verificación en dos pasos.
  • Revisar los movimientos de tarjetas y cuentas asociadas al hogar en las últimas semanas.

El cuadro suena extremo, pero los investigadores remarcan algo clave: no se trata de un virus bajado por una aplicación, sino de un compromiso que viaja con el hardware desde la fábrica. El firmware, que es ese software base e invisible que hace que la caja encienda, ya viene alterado cuando el aparato llega a la feria, al local o al paquete de correo. Mientras el problema esté en esa capa, ningún botón de reset lo va a sacar.

Lo que todavía no se sabe con precisión es la escala del daño. Los investigadores analizaron un solo equipo y publicaron sus hallazgos técnicos, pero no difundieron un listado de marcas o modelos comprometidos, lo que deja en el aire una pregunta central para los usuarios argentinos que ya tienen una TV box enchufada al televisor: cuántas cajas iguales circulan hoy en el país y si los organismos de control ya están mirando este tipo de dispositivos.

Por ahora, la recomendación práctica es clara: si el equipo se compró barato, en una feria o a un vendedor sin marca reconocida, y no se puede identificar el origen del firmware, lo más prudente es dejarlo desenchufado mientras se aclara el panorama.

CR
Carla RiverosCiencia y tecnología

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