Saltar al contenido
Martes, 6 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Turismo ›
Turismo /

Venecia, la heladería de Devoto que atraviesa seis décadas con la misma familia al mando

En Avenida San Martín 6877, los hermanos Analía y Adrián Santa María producen helados artesanales todos los días y ofrecen café y tortas caseras. El kilo se mantiene a 25.000 pesos y la AFADHYA los reconoció por los 60 años de actividad.

Por Tomás ElizondoÚltimo momento · · hace 1 h
Venecia, la heladería de Devoto que atraviesa seis décadas con la misma familia al mando

Qué, dónde y a qué hora: en Avenida San Martín 6877, Villa Devoto, la heladería y cafetería Venecia atiende todos los días de 9 a 0.30, según el local.

El kilo de helado cuesta 25.000 pesos, según fuentes del comercio. La propuesta combina helado artesanal, café y tortas caseras elaboradas por Analía Santa María, quien estudió pastelería y conduce el negocio junto con su hermano Adrián.

Una carta con clásicos y opciones sin azúcar

La producción se realiza a diario. Entre las especialidades figura el espumón de chocolate, de textura similar a una mousse liviana. La carta también incluye crema rusa y una línea de "venecianos" con chocolate, dulce de leche y crema de vainilla con nuez caramelizada.

  • Dulce de leche granizado y sambayón, los sabores más vendidos, según el local.
  • Cinco o seis opciones sin azúcar, según Analía Santa María.
  • Chocolate Dubai, incorporado en los últimos tiempos, según fuentes del comercio.
  • Tortas caseras a cargo de Analía, según la familia.

Analía sostiene que los gustos clásicos conservan la preferencia del público del barrio, según fuentes del comercio. Con el tiempo se sumaron sabores vinculados a golosinas, mientras los tradicionales se mantienen al tope de ventas.

Seis décadas en la misma dirección

El local funciona en el mismo domicilio desde la primavera de 1966, sin interrupciones, según la familia. En septiembre, la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA) entregó un reconocimiento por las seis décadas de trayectoria, según fuentes oficiales.

La historia comienza cuando Rubén Enrique Santa María entró como empleado. Los fundadores, Eduardo Bernal y Eduardo Arzac, se separaron como socios y Rubén adquirió el negocio mediante pagos mensuales. Lo sostuvo con su esposa, Beatriz Ofelia Fernández, conocida como Betty, según el relato familiar.

En los primeros años, la familia dormía en una habitación del fondo, junto a los motores de las máquinas. Cuando Rubén enfermó, Adrián asumió la producción con unos 17 o 18 años. Tras la muerte de los padres, él y Analía continuaron al frente, y hoy se suma Gianluca, nieto de ambos, según fuentes del comercio.

Adrián cuenta que reciben a los nietos de quienes concurrían al local, según el testimonio recogido. La familia también abrió una sucursal cerca de la plaza de Devoto, según fuentes del comercio. La continuidad se sostiene con la tercera generación ya incorporada a las tareas diarias, en desarrollo.

TE
Tomás ElizondoÚltimo momento

Te puede interesar