Verstappen se dio el gusto en Singapur y Franco Colapinto se quedó masticando bronca con el motor muerto
El neerlandés ganó la Sprint bajo la lluvia en Marina Bay mientras el argentino apenas completó dos vueltas antes de abandonar en su Alpine. Ferrari cerró el podio con Hamilton y Leclerc, en una carrera recortada y llena de golpes.
Ver Singapur de noche es como abrir la heladera a las tres de la mañana: nunca sabés qué te vas a encontrar adentro. Esta vez lo que apareció fue un asfalto enchumbado, un par de autos contra el muro y, otra vez, un Max Verstappen con la sonrisa del que sabe que el domingo va a firmar otro dibujo en el Palazzo dello Sport. El neerlandés se quedó con la Sprint del Gran Premio de Singapur, su primera victoria en este formato en toda la temporada, justo una semana después de levantar la copa en Malasia. Parece que el tipo colecciona trofeos como uno colecciona facturas impagas en la mesita de luz.
El del Pueblo Viejo arrancó la carrera como mirón. George Russell le había comido la punta en la largada con un Mercedes que por un rato se acordó de los viejos zarpazos de la marca. Pero la Marina Bay tiene esas curvas que te invitan a la playa y al hospital en la misma maniobra: Russell perdió el auto entrando a la recta principal y se llevó puesto el muro de boxes. Adentro del safety car, Verstappen vio el regalo antes de desenvolverlo. Lo demás fue manejo fino, muñeca firme y un Red Bull RB21 que volvió a funcionar como los manuales de la categoría recomiendan.
El podio, los fierros y los accidentes
- Verstappen (Red Bull): cruzó primero, manejó el relanzamiento con pista húmeda y ganó sin sobresaltos.
- Lewis Hamilton y Charles Leclerc (Ferrari): segundo y tercero con los neumáticos intermedios al hueso en el final, cuando la pista empezó a secarse y el goma se convirtió en jabón.
- Oscar Piastri (McLaren): venía cuarto hasta que Lando Norris lo mandó al muro en la última vuelta. Terminó accidentado y el inglés cayó al noveno puesto.
- Kimi Antonelli (Mercedes): heredó el cuarto lugar como quien hereda un departamento sin escrituras, pero a caballo regalado…
- Liam Lawson, Oliver Bearman y Nico Hülkenberg: quinto, sexto y séptimo, los tres con oficio y sin especular de más.
- Pierre Gasly: cerró décimo por ahora, pero podría entrar en zona de puntos si los comisarios le dan la derecha con lo de los McLaren.
La tarde de Colapinto: dos vueltas y a box
El Verdinegro no llega a correr y ya tiene que pedir explicaciones. Franco Colapinto completó apenas dos vueltas en el Alpine A526 antes de que el motor se callara como contestador automático de domingo a la noche. Venía décimotercero en la fila india, después de haber perdido dos lugares en la largada frente a Bearman y Hülkenberg. El equipo, con la calculadora bajo el capó y la cara larga de reglamento, está trabajando contra el reloj para dejar el auto listo para la clasificación del domingo, que larga desde las 10:00 hora argentina y define la grilla de la carrera principal.
El abandono se suma a un año complicado para los de Enstone: unidades de potencia que se rompen, actualizaciones que no terminan de pegar y un piloto argentino que, cuando tiene la posibilidad de mostrarse, termina mirando el tablero apagado. El taller de los del Pueblo Viejo va a tener que hacer horas extra, de las que no se pagan, de las que se festejan con mate y alguna promesa que después se olvida.
Lo que viene y un pronóstico con derecho a error
El trazado de 4.927 metros redujo la distancia a 20 vueltas, dos menos de las previstas, después del Safety Car largo por Russell, más las bajas de Lance Stroll y Sergio Pérez -rozón mediante- y de Isack Hadjar por tema mecánico. La carrera fue un paréntesis en boxes, con la pista pasándole el trapo a más de uno. Este domingo se viene la qualy y después la prueba principal, con Verstappen empezando a hablar de campeón sin que nadie lo contradiga y Alpine rezando para que el motor de Franco aguante más de una vuelta de instalación.
Pronóstico con el derecho de errar que siempre me reservo: el neerlandés va a pelear por la pole y, si la pista sigue traicionera, la carrera se le va a acomodar como anillo al dedo. Ferrari va a intentar colgarse de los restos del podio, McLaren va a arreglar lo de los McLaren en la investigación y Alpine, con un poco de suerte y otro poco de ingeniería, va a lograr ver la bandera a cuadros. Si Colapinto termina la carrera, ya es una victoria. Si termina en el top diez, me corto el bigote en vivo por la radio. Reservado el derecho de errar, como siempre.
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