Arrancó la nueva era sin el Rey: los Lakers pasaron por encima de Sacramento y Doncic ya muestra los dientes
Fue 127-103 en el Golden 1 Center, con Luka en modo exhibición (21 puntos en 16 minutos) y un novato que pidió pista desde el banco. Mientras LeBron ya no está, en Los Angeles empiezan a probar cómo se vive sin él.
Es como mudarse de casa: el primer día abrís todas las cajas, probás si la luz funciona y rezás para que no se inunde nada. Los Lakers de esta pretemporada son algo parecido, con la diferencia de que la casa nueva no tiene al dueño anterior dando vueltas por el living. LeBron James se fue en el mercado de pases, y este 127-103 sobre Sacramento Kings en el Golden 1 Center fue el primer ensayo de un equipo que, de golpe, tiene que aprender a vivir sin el Rey. Y la verdad, no arrancó mal: llegaron al descanso ganando por 26 y se dedicaron a probar cosas el resto de la noche.
La gran atracción estaba cantada. Luka Doncic, el esloveno que ya se adueñó del lugar que dejó vacío LeBron, salió a la cancha como quien juega un picadito en el barrio: 21 puntos en apenas 16 minutos, tres assists y dos robos, todo concentrado en el primer tiempo. Después se sentó, se acomodó la toalla y miró. Para qué gastar nafta si el partido ya estaba liquidado. Eso sí: en el segundo cuarto se llevó un golpe feo en el cuádriceps que por un momento hizo contener la respiración, pero siguió en cancha hasta el entretiempo. El Flaco, ya se sabe, no es de los que se bajan por un raspón.
El banco respondió y un novato pidió pista
Porque cuando el Diez se va al banco, alguien tiene que ponerse el equipo al hombro. Y en esta oportunidad apareció un pibe con cara de no haber roto un plato en la NBA: Cameron Carr, novato, 19 puntos desde la segunda unidad, 3 de 7 en triples y, lo más llamativo para un debut, ni una sola pérdida. Para un estreno en pretemporada es como sacarse un diez en el primer examen: no asegura nada, pero al menos te deja en la puerta del aula con la frente alta.
La defensa también fue parte del experimento. Los Lakers salieron a presionar arriba, a molestar la salida de Sacramento y a probar rotaciones en el perímetro. En la primera pelota de los Kings se vio la idea: les comieron los 24 segundos y casi no llegaron a tirar. Es la primera señal de un planteo que, por lo menos en el papel, parece más agresivo que lo que se vio en los últimos tiempos dorados (nunca mejor dicho) del equipo.
- Doncic: 21 puntos, 3 assists y 2 robos en 16 minutos, todos en el primer tiempo.
- Cameron Carr: 19 puntos desde el banco, 3/7 en triples, sin pérdidas en su debut.
- Walker Kessler (pivote nuevo) se quedó afuera por una lesión en un dedo.
- Austin Reaves no jugó por molestias en el tobillo.
- Los Lakers llegaron al entretiempo con una ventaja de 26 puntos (127-103 final).
- LeBron James ya no forma parte del plantel: se fue durante el mercado de pases.
Las dos ausencias hay que tenerlas en cuenta. Walker Kessler, el interno que la franquicia sumó para esta etapa, se perdió el partido por un dedo que no lo dejó ni calzarse los guantes. Austin Reaves, que viene de ser una de las caras de la última temporada, arrastró el tobillo y el cuerpo técnico prefirió no arriesgarlo. Son dos piezas que, cuando estén, van a meter ruido en la rotación. Por ahora, lo que se vio fue un equipo con Luka como faro, un banco que empieza a mostrar candidatos y un técnico que, como todo DT de pretemporada, probó más de lo que realmente enseñó.
El pronóstico, como siempre, me lo reservo. Pero les dejo una pista: si el Flaco entra a la temporada regular con esta sonrisa, si Carr sigue pidiendo minutos con esta desfachatez y si Kessler y Reaves vuelven sanos, los de oro y púrpura van a ser un hueso duro de roer. Y si no, siempre queda el consuelo de que en la pretemporada todos somoscampeones. Hasta que empiece a contar, claro.
