Los Heiland se comieron Arrecifes con el Hyundai y se fueron con todo
Horacio y Belén dominaron de punta a punta la sexta fecha del Regional de Rally, ganaron en R5 y dejaron al resto a casi diecisiete segundos. La jornada arrancó con 70 autos y se fue desangrando antes del primer rulo.
Volvieron a meterla. Horacio y Belén Heiland, los de Coronel Suárez, se subieron al Hyundai i20 y convirtieron Arrecifes en una cancha propia: se quedaron con el uno de la general y con la clase R5 en la sexta fecha del Campeonato Regional de Rally, una carrera que había arrancado con 70 pilotos en la rampa y que se fue quedando con menos gente a medida que pasaban los tramos.
La dupla completó las cuatro pruebas especiales -90,22 kilómetros en total- en 47 minutos, 49 segundos y 7 décimas. Ya mandaban después de los dos primeros rulos y sostuvieron esa diferencia hasta el banderazo final, sin sobresaltos ni sustos. A los pibes del Pueblo Viejo les gusta correr así, sin golpes ni sorpresas: a fondo y con la calculadora prendida.
Los vencedores de las otras categorías
- Felipe Schroeder se llevó N4.
- Sabrina Scicolone ganó en RC4.
- Luciano Bonomi festejó en la Clase A.
- Jorge Villarino hizo Junior.
- Luis Sciutto se quedó con N7.
- Héctor Acuña impuso condiciones en N3.
- Sebastián Antico cantó victoria en RC5.
- Mauricio Cagnoni cerró arriba en N1.
Detrás de los Heiland apareció Ramiro Gandolfo con un Chevrolet Onix: terminó a 16,9 segundos y se tuvo que conformar -si es que conformarse vale cuando se sube al podio- con el triunfo en Maxi Rally. Una molestia menor para alguien que, en otra tarde, hubiera sido la gran nota de la jornada.
Un sábado que empezó con todo y se fue quedando sin piezas
El primer especial fue un degolladero. Ángel Plana, con un Ford Kinetic RC5, terminó con el motor hecho pedazos y dijo basta. Mario Mari (Ford Fiesta RC5) y Andrés Durante (Renault Clio Junior) se quedaron en el camino por la misma razón. Fernando Andrés perdió el control de su Volkswagen Gol Trend N7 al cruzar un vado y se despidió sin escalas; Juan Barroso (Volkswagen Gol N7) y Nicanor Bianco (Peugeot 207 RC5) se quedaron afuera por roturas en la caja de velocidades. Setenta en la largada, varios menos antes del almuerzo.
El cierre del sábado incluyó La Isabel-Balneario II (28,41 kilómetros) y Molino Viejo-Todd (16,70). Después de cruzar la meta, Horacio Heiland habló de disfrutar el auto y completó la carrera con una sonrisa: describió sectores rápidos, otros trabados, y superficies que cambiaban de firmeza como cambian los planes un domingo a la mañana.
“Pudimos disfrutar del auto y completar la carrera. El recorrido tenía sectores rápidos, trabados y superficies de distinta firmeza.”Horacio Heiland
La actividad en Arrecifes no terminó acá: este domingo se corre la séptima fecha del campeonato, otra vez con el Pueblo Viejo como escenario. Si los Heiland repiten la actuación, empezaremos a hablar de presente, no de promesa. Pero eso -uno ya lo sabe- lo dirán los cronómetros, no esta nota. Pronóstico reservado: si el Hyundai no se rompe y la ruta los banca, los de Coronel Suárez van a estar otra vez arriba. Y si me equivoco, siempre me queda el consuelo de haber acertado en todo lo anterior.
