Boca y Banfield se cruzan en Mendoza con el calendario en contra y la Libertadores como premio mayor
La semifinal de la Copa Argentina quedó confirmada para el sábado 14 de noviembre en el estadio Malvinas Argentinas. El Xeneize podría perder hasta seis jugadores por la ventana de selecciones y arrastrará un calendario que no da respiro.
Es como armar la mesa para el asado del domingo y que te avisen a último momento que falta la carne: la ilusión está, pero el menú se complica. Boca Juniors ya tiene fecha, hora y sede para la semifinal de la Copa Argentina: será el sábado 14 de noviembre, a las 19, en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza, con Banfield como rival y un premio que vale oro: el pasaje a la final del 2 de diciembre y, de ahí, un boleto a la Copa Libertadores 2027.
Un estadio con debut incluido
El Malvinas Argentinas nunca había sido escenario de esta edición del torneo. Así que lo que se viene es estreno doble: el Verdinegro dirá presente en esa cancha por primera vez en la Copa Argentina, y Banfield también debuta allí dentro de la competencia. De los candidatos que se barajaban quedaba en pie el Mario Alberto Kempes de Córdoba, pero la balanza terminó inclinándose para el lado cuyano.
Cómo llegaron los dos
- Boca eliminó a Racing en Rosario con un 3 a 2 que todavía se comenta en cualquier bar de la esquina.
- Banfield dejó en el camino a Deportivo Riestra por penales: 7 a 6, después de igualar 1 a 1 en los noventa.
- La otra semifinal, entre Atlético Tucumán y Platense, se juega el miércoles 28 de octubre en Salta.
Los del Pueblo Viejo llegan con el rodaje de haber sorteado a Racing, un examen que les dio confianza. Banfield, en tanto, mostró carácter para resolverlo desde los doce pasos después de una parda en el trámite. Y la otra llave todavía no está cerrada: Atlético Tucumán y Platense se cruzan en Salta, y el ganador esperará en la final al que salga de esta semifinal.
El calendario, esa mole que no se puede mover
Acá es donde la cosa se pone densa. El partido cae justo en la ventana de selecciones, que va del 9 al 17 de noviembre. Eso significa que hasta seis jugadores de Boca podrían estar lejos de Mendoza si sus seleccionados los llaman a filas: el arquero Álvaro Montero, Leonel Flores, Miguel Merentiel, Lautaro Blanco, Leandro Lozano y Carlos Palacios tienen la citación colgada del hilo. La presencia de cada uno dependerá del humor de los técnicos de sus respectivos países, y eso es algo que el club no puede controlar ni con la mejor planificación.
Para colmo, antes de esta semifinal al Xeneize todavía le quedan varias paradas bravas: la revancha de la Copa Sudamericana frente a Vasco da Gama el 20 de octubre, el Superclásico ante River el 1 de noviembre, y varios compromisos por el Torneo Clausura que irán tejiéndose en el medio. Es una maratón con vallas y sin pausa, y cada partido parece una final.
Lo que está en juego
El ganador chocará en la final, el miércoles 2 de diciembre, con Atlético Tucumán o Platense. La sede y el horario todavía no están definidos, pero el premio mayor ya se conoce: además del trofeo, el campeón se asegura un lugar en la Copa Libertadores 2027, un beneficio que cambia cualquier planificación deportiva de aquí a los próximos dos años. Para Boca, sería la oportunidad de asegurarse un escenario internacional sin pasar por la tabla anual; para Banfield, sería tocar el cielo con las manos después de un camino con más sustos que certezas.
“¿Podrá Boca llegar con todo su plantel a Mendoza o las convocatorias y un calendario que no afloja terminarán pasándole factura?”La pregunta que sobrevuela el Mundo Xeneize
