Cuando el corazón avisa sin pedir permiso: las señales que las mujeres solemos dejar pasar
Una cardióloga británica repasó los sintomas que pueden pasar inadvertidos y explico por que conviene prestarles atencion antes de atribuir todo al estres o a la digestion.
Soy Rosana Lucero y me toca escribir esta nota despues de un rato largo leyendo sobre un tema que, si me permiten la honestidad, me dejo pensando mas de lo que esperaba. Porque una cosa es repetir que las mujeres debemos cuidarnos el corazon y otra muy distinta es escuchar a una especialista como Shrilla Banerjee, consultora del Hospital London Bridge, explicando que el dolor de pecho no es ni por cerca la unica senal que deberiamos estar mirando. Aca lo que sigue es un resumen lo mas claro posible de lo que dijo y por que vale la pena prestarle atencion.
Para arrancar, una escena que vale mas que cualquier listado: imaginense a una vecina de toda la vida, pongamosle Marta, que vive aca en Chimbas y un buen dia nota que cada vez que sube las escaleras del colectivo se queda agitada, con una molestia rara en el brazo izquierdo y un cansancio que no se explica. Piensa que es anemia, que esta estresada, que dormio mal. La especialista britanica insiste en que ese patron, repetido y asociado al esfuerzo, es justamente lo que no hay que dejar pasar.
Que el corazon duela en lugares que no parecen el corazon
Banerjee lo explico con una imagen bastante didactica y que me parece clave para entender por que tantas mujeres llegan tarde a la consulta. Cuando el musculo cardiaco recibe menos oxigeno del que necesita, dispara senales dolorosas que llegan a la medula espinal. Y como las vias que conectan el corazon comparten camino con las del cuello, los hombros, la mandibula, la espalda y los brazos, lo que el cerebro termina percibiendo es un dolor en esos lugares, aunque el origen este a varios centimetros de distancia.
- Molestia o dolor en la mandibula, el cuello, los hombros o la espalda.
- Hormigueo, dolor o pesadez en uno o en ambos brazos.
- Fatiga intensa al hacer esfuerzos que antes se toleraban sin problema, como tender la cama o cargar una bolsa.
- Acidez o indigestion que aparece en horarios insolitos, como la madrugada, y sin relacion con lo que se comio.
- Dolor que se repite siempre que se realiza el mismo esfuerzo fisico, sin otra explicacion a la vista.
Cuando ya no alcanza con pedir un turno y hay que ir a la guardia
Hay un combo de sintomas que la cardiolega fue muy clara en marcar como para no esperar. Si a la molestia en el pecho se le suman suores frios, nauseas, mareos o esa sensacion de panico que muchas mujeres describen como 'como si algo malo estuviera por pasar', la indicacion es directa: guardia, sin dudarlo. Tambien recordo que el dolor de corazon no siempre se siente como una presion aplastante: a veces se presenta como punzadas, como pellizcos, como algo que parece muscular y que igual hay que tomar en serio.
“Describio el caso de una paciente con eructos y malestar digestivo repetido que termino necesitandostents por una enfermedad coronaria grave, detectada con un angiograma.”Shrilla Banerjee, consultora del Hospital London Bridge
La trampa de la menopausia y lo que viene despues
Aca hay algo que me parece importante remarcar y que la especialista puso sobre la mesa con bastante enfasis. Durante la menopausia y despues, muchos de los malestares que las mujeres atribuyen a los cambios hormonales, los calores, el cansancio, la falta de aire al subir escaleras, pueden estar tapando otra cosa. Banerjee recordo que la caida de estrogenos que trae la menopausia se asocia con cambios en la presion arterial, en el colesterol y con mayor acumulacion de grasa abdominal, tres factores que en conjunto elevan el riesgo cardiovascular.
Por eso su recomendacion termina siendo bastante concreta y no pasa por alarmarse, sino por hacerse cargo. Controlar la presion y el colesterol con regularidad, no normalizar el cansancio, no explicar todo por el estres o por la digestion, y sobre todo prestar atencion a si las molestias se repiten siempre en el mismo momento, sobre todo cuando el cuerpo esta exigiendo algo mas de lo habitual. Esa, segun la especialista, es la diferencia entre una consulta a tiempo y una llegada tarde a la guardia. Lo que uno espera, en definitiva, es no tener que lamentarlo.
