Miércoles, 16 de septiembre de 2026
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Después del incendio en San Lorenzo Norte, el municipio se llevó seis camiones de basura de una casa y abrió la puerta para repetir la ayuda

La Municipalidad de Neuquén retiró residuos y objetos acumulados durante años de una vivienda que se incendió en San Lorenzo Norte y recordó que las familias que no pueden limpiar por sus propios medios pueden pedir asistencia a través de la línea 147 o de las comisiones vecinales.

Por Rosana LuceroSociedad y vida · 16 de septiembre de 2026 · hace 6 h

El incendio se desató de madrugada, cuando todavía estaba todo oscuro y la mayoría de los vecinos de San Lorenzo Norte dormía. Cuando el fuego terminó de hacer su trabajo, lo que quedó en pie fue una casa que durante años había funcionado también como depósito involuntario de cosas: heladeras fuera de uso, bicicletas sin rodar hace décadas, zapatillas, maderas apiladas hasta el techo y un sinfín de objetos que nadie había podido o querido sacar de ahí. Esta semana, seis camiones municipales salieron de esa propiedad cargados con materiales y, también, con un pedazo de la historia íntima de una familia que ahora tiene que empezar de cero.

Cómo se gestó el operativo

Lo cuenta Cristina, vecina de la cuadra, mientras mira cómo los trabajadores terminan de cargar el último contenedor: "Yo conozco a esa familia desde chica, son gente laburadora, pero la casa se les había ido de las manos. Cuando vimos las llamas esa madrugada pensamos lo peor. Al otro día, apareció la comisión vecinal preguntando qué necesitábamos y, en cuestión de horas, ya estaban acá los camiones del municipio". Esa cadena de pedidos empieza siempre en el barrio, según explica el subsecretario de Medio Ambiente, Cristian Haspert, porque "muchas veces son los propios vecinos los que se acercan al municipio porque ven que la familia no tiene cómo resolver sola la limpieza".

La Municipalidad de Neuquén ofrece desde hace tiempo un servicio gratuito de retiro de residuos acumulados para viviendas particulares, pensado justamente para esos casos en los que la situación supera cualquier posibilidad de solución hogareña. Aporta personal, camiones y contenedores, y todo lo que saca termina en el Complejo Ambiental de la meseta, donde se procesa y se dispone según corresponda.

Por qué el operativo necesitó el permiso del dueño

Hay un paso que no se puede saltar: el propietario tiene que autorizar el ingreso de los equipos a la casa. Haspert lo repite cada vez que explica el procedimiento, porque la experiencia lo obliga. Cuenta que en más de una oportunidad la intervención municipal se trabó en ese punto, cuando la persona que vive en el domicilio, por motivos que pueden ser muy variados y que no siempre tienen que ver con mala voluntad, no firma el permiso. "El primer paso siempre es charlar con la persona, ganar confianza y esperar que acepte la ayuda", resume el funcionario.

“Ya se fueron seis camiones llenos de residuos y una caja de 20 metros cúbicos.”Cristian Haspert, subsecretario de Medio Ambiente de Neuquén

Cómo pedir la asistencia, paso a paso

  • Llamar a la línea 147, que es el canal directo del municipio para este tipo de pedidos.
  • Acercarse a la comisión vecinal del barrio, que suele ser la primera que detecta la situación y la eleva.
  • Pedirlo a través de familiares directos, que también pueden gestionar la intervención en nombre del dueño de la casa.
  • Esperar la visita de los equipos municipales, que coordinan día y horario según la disponibilidad.
  • Firmar la autorización para que el personal pueda ingresar al domicilio y retirar los residuos.

Una vez que el permiso está firmado, los trabajadores avanzan con la limpieza en coordinación con los propios familiares y con los vecinos que se ofrecen a dar una mano. En el caso de San Lorenzo Norte, la Comisión Vecinal fue la que comunicó lo del incendio y se puso a disposición de los damnificados para organizar la primera asistencia, antes incluso de que llegaran los camiones. Esa parte, la del tejido barrial que se activa cuando alguien pasa por un momento crítico, es la que más rescata Haspert cuando habla de estos operativos.

Un riesgo que se repetía cada noche

Lo que más llamó la atención de los técnicos fue la cantidad de madera apilada sobre los techos. Haspert lo explica con una crudeza que no busca alarmar pero que tampoco esquiva el problema: toda esa carga de material combustible representaba un riesgo serio para quien vivía adentro y para las casas linderas. El fuego de la madrugada confirmó lo que los especialistas vienen advirtiendo hace tiempo, que una acumulación de residuos de esas dimensiones funciona como un depósito de nafta esperando una chispa. La familia perdió casi todo, pero quedó con una casa que esta semana empezó a vaciarse de cosas que nunca debió guardar, mientras espera empezar a reconstruir lo que el incendio se llevó.

RL
Rosana LuceroSociedad y vida

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