Dos frutas que pueden cambiarle el día a quien sufre de estreñimiento: qué hay de cierto y qué exageran
El kiwi y la ciruela pasa aparecen en estudios serios como aliados del tránsito intestinal. Una gastroenteróloga explica cómo actúa cada uno, cuándo conviene elegir uno y por qué ninguno hace milagros solo.
Acá en Chimbas, doña Marta me recibe en la cocina con una preocupación que se repite en la mayoría de los barrios: su nieto de nueve años pasa días sin ir al baño, se le hincha la pancita y ella no quiere volver a darle laxantes. Me lo dice mientras acomoda un plato con kiwi y ciruelas pasas sobre la mesa, como si la fruta fuera una declaración de principios. Antes de empezar a escribir esta nota, le prometí que iba a preguntar a los especialistas qué hay de cierto y qué hay de mito en esa costumbre de toda la vida.
El estreñimiento es, según las consultas que relevan los servicios de gastroenterología, uno de los motivos más frecuentes por los que la gente termina pidiendo turno con un especialista. Antes de pasar a los medicamentos, las primeras indicaciones suelen ser las mismas de siempre: tomar más agua, moverse, y sumar fibra a la alimentación. En ese terreno aparecen dos frutas que concentran buena parte de la evidencia científica disponible: el kiwi y la ciruela pasa, cada una con un mecanismo distinto para ayudar al intestino.
Por qué el kiwi aparece en tantos estudios
El kiwi aporta fibra soluble e insoluble, retiene agua en el intestino delgado y favorece deposiciones más blandas. Un ensayo multicéntrico que revisó el American College of Gastroenterology encontró que comer dos kiwis verdes por día se asoció con un aumento de al menos una evacuación espontánea completa y media por semana en personas con estreñimiento funcional o con síndrome de intestino irritable con predominio de constipación. En el mismo análisis se registraron mejoras en la consistencia de la materia fecal y en el esfuerzo que hay que hacer al ir al baño. Para doña Marta, que me mira mientras le traduzco los datos, eso significa algo bien concreto: menos pujanza y menos dolor para el nene.
La ciruela pasa y el camino del sorbitol
La ciruela pasa funciona por otro lado. Además de fibra y pectina, contiene sorbitol, un alcohol de azúcar que el intestino delgado absorbe de manera incompleta. Eso hace que atraiga agua hacia la luz intestinal, ablande las heces y facilite el paso. Una revisión publicada en la base de datos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos identificó además compuestos fenólicos en la ciruela pasa como factores que contribuyen a su efecto laxante. Su acción parece apoyarse más en el aumento del volumen del bolo fecal que en una aceleración del tránsito intestinal total, algo que cambia la sensación: la diferencia se nota en la consistencia más que en la urgencia.
“No hay un ganador único. La diferencia práctica es de tolerancia: el kiwi tiende a generar menos distensión y molestias digestivas, mientras que la ciruela pasa mantiene ventaja cuando el problema principal son las heces duras.”Lectura de la evidencia comparada disponible
Qué tener en cuenta antes de elegir
- La Organización Mundial de Gastroenterología ubica a la fibra y a la hidratación como pilares del abordaje dietario del estreñimiento, antes de cualquier medicación.
- Estudios que compararon kiwi, ciruela pasa y psyllium registraron mejoras similares en la frecuencia de evacuaciones espontáneas completas en personas con estreñimiento crónico.
- El kiwi suele tolerarse mejor en panzas sensibles, con menos gases y distensión.
- La ciruela pasa conviene especialmente cuando la molestia principal es la dureza de las heces.
- La recomendación de los especialistas es incorporar ambas frutas de manera gradual, para evitar el efecto contrario y que el intestino se descompense.
Cuando le resumo todo esto a doña Marta, ella asiente con esa mezcla de alivio y prudencia que conozco bien en los barrios. Ninguna de las dos frutas resuelve sola un cuadro de estreñimiento crónico, ni reemplaza la consulta médica cuando el problema se vuelve cotidiano o aparece sangre, dolor intenso o baja de peso sin causa aparente. Pero como primer paso, antes de correr a la farmacia, sumar un kiwi o un puñado de ciruelas pasas al día, acompañar con dos litros de agua y caminar un rato puede ser, según lo que muestra la evidencia, un buen comienzo. Y eso, para una abuela de Chimbas que solo quiere ver a su nieto tranquilo, ya es mucho.
