Domingo, 20 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Economía /

El aguinaldo no alcanza y la deuda vuelve a ser la tabla de salvación de los hogares argentinos

Una encuesta de Zentrix revela que dos de cada tres consultados se quedan sin ingresos antes del día 20 del mes y que el 76 por ciento de quienes se endeudaron lo hizo para pagar comida, salud, tarifas y servicios, en un escenario donde salarios e inflación mantienen la soga corta en el bolsillo de las familias.

Por Agustina QuirogaVitivinicultura y campo · 20 de septiembre de 2026 · hace 1 h

A seis de cada diez argentinos les dura el sueldo menos de veinte días. La fotografía, registrada por el Monitor de Opinión Pública de Zentrix durante la última semana de agosto, vuelve a poner en primer plano una dinámica que se repite en las mesas familiares de todo el país: cuando la plata no alcanza, se financia lo básico, y cuando se financia lo básico, el mes siguiente arranca asfixiado. Para los lectores que siguen estas páginas mes a mes, el número no sorprende tanto como confirma un deterioro que ya se siente en la góndola y en la farmacia.

La regla de los veinte días

El sondeo, que reunió mil cuatrocientas sesenta y seis respuestas válidas en todo el país, muestra que el sesenta y seis coma siete por ciento de los consultados ve cómo sus ingresos se agotan, como máximo, el día veinte del mes. Dentro de ese universo, un veinticuatro por ciento reconoce que el dinero se termina incluso antes del día diez, lo que obliga a reorganizar prioridades cuando todavía falta más de la mitad del calendario. La brecha por nivel socioeconómico es elocuente: en los hogares de clase baja, el ochenta y siete coma seis por ciento no llega al día veinte con lo suyo, mientras que en la clase alta esa proporción se desploma al siete coma tres por ciento. En otras palabras, mientras unos piensan en ahorrar o en invertir, otros ya están calculando cómo postergar pagos.

La deuda como subsistencia, no como proyecto

De la mano de esa escasez llega el dato más crudo: entre quienes se endeudaron en los últimos seis meses, el setenta y seis por ciento lo hizo para cubrir gastos fijos e ineludibles. Alimentos y salud concentraron el cincuenta y cinco coma seis por ciento de los motivos, mientras que el veinte y cuatro por ciento restante apuntó a tarifas y servicios del hogar. Se trata, entonces, de una deuda de subsistencia, no de consumo suntuario. En los sectores de menores ingresos, esa misma categoría supera el ochenta y cinco por ciento y deja afuera a los bienes durables, que solo aparecen con algo más de protagonismo entre los hogares de mayor poder adquisitivo.

El relevamiento también puso a los salarios en el centro de la escena. El ochenta y uno coma dos por ciento de los encuestados considera que su remuneración no le gana a la inflación, y la mitad de los participantes mencionó a los ingresos y a los sueldos como su principal preocupación, seguida por el desempleo, que alcanzó el cuarenta coma nueve por ciento. Son números que dialogan con el mostrador de la verdulería y con la factura de la prepaga: la percepción de que el sueldo se achica se sostiene aunque alguna mejora nominal aparezca en el recibo.

En medio de ese cuadro, la valoración positiva sobre la economía personal pasó del veintisiete coma dos por ciento en julio al veintinueve coma ocho por ciento en agosto, una suba de dos puntos y medio que sirve apenas como alivio parcial. Los especialistas consultados en ediciones anteriores suelen serprudentes al leer estos cambios, y esta vez los propios números confirman el reparo: la mejora existe, pero convive con una mayoría que sigue viendo cómo el dinero se le escurre antes de cerrar el almanaque. La pregunta, entonces, no es si el crédito va a crecer en los próximos meses sino quién termina pagando esa cuenta cuando la tarjeta llegue al tope y el banco deje de financiar la comida.

AQ
Agustina QuirogaVitivinicultura y campo

Te puede interesar