El alemán se quedó sin nafta en Shanghái y la final será un asunto de españoles
Alexander Zverev, que igual terminará el año como número 1, se despidió en semis ante Alejandro Davidovich Fokina y dejó la puerta abierta a una definición 100 por ciento española frente al joven Rafael Jódar, que viene de sorprender a Medvedev.
Pasó lo que suele pasar cuando uno se olvida de parar a cargar el tanque: el auto se queda tirado en la ruta, a la vera del camino, con la luz de reserva parpadeando en el tablero. A Alexander Zverev le pasó eso mismo en las semifinales del Masters 1000 de Shanghái, después de meses corriendo a tope sin pasar por el taller. Cayó ante el español Alejandro Davidovich Fokina por 5-7, 6-4 y 6-3, en un partido que se le escurrió de las manos como una botella de agua en un día de calor.
Un físico que pasó factura
A pesar de que el alemán se llevó el primer set y apenas concedió dos quiebres en todo el encuentro, no le alcanzó para sostenerse frente a un rival que llegó al duelo como una tromba y que, de yapa, se metió entre los 14 mejores del ranking, el mejor puesto de su carrera. Del otro lado de la red había un tenista enchufado, con aire en los pulmones y piernas frescas. Del lado de Zverev, en cambio, había un campeón que ya había avisado: necesitaba descanso.
“No soy un robot, soy un ser humano y me canso. Después del US Open solo tuve un día libre. He jugado mucho tenis, lo que es positivo porque significa que he jugado bien. Pero me noto falto de energía. Me sentía apagado ya en el primer set, aun habiéndolo ganado. Necesito un break, parar al menos unos días, y ver cómo reacciona mi cuerpo.”Alexander Zverev
Final con acento español
Mientras Zverev se lamentaba en la conferencia de prensa, en la otra semifinal Rafael Jódar, un pibe de 20 años que ya está 13° del mundo, hacía los deberes con la frialdad de un veterano: le ganó a Daniil Medvedev, quinto del ranking, por 6-3 y 6-4 en una hora y 36 minutos. Resultado: el domingo, desde las 5.30 hora argentina, el título de Shanghái se define entre dos españoles y los del Pueblo Viejo ya pueden empezar a sacar pecho.
- Davidovich Fokina, en el mejor ranking de su carrera (14°), va por su primera final de un Masters 1000.
- Jódar, con apenas 20 años, se metió en una definición enorme tras eliminar al quinto del mundo.
- Zverev, pese a la derrota, cierra el año como número 1, según el sistema de la ATP.
- El alemán pidió explícitamente unos días de descanso para llegar en forma al tramo final.
Y ahora, la pregunta del millón que sobrevuela el circuito como una pelota mal devuelta: ¿este agotamiento de Zverev le va a comer terreno en lo que resta de temporada, o el break llega justo a tiempo para que el futuro número 1 cierre el año con la guardia alta? Yo, modestamente, me animo a un pronóstico que me reservo el derecho de errar: si el alemán se toma en serio esos días de descanso que reclama, lo vamos a ver de nuevo entero; si no para, le va a pasar lo que le pasó en Shanghái, que el tanque se vacía en el peor momento y la ruta se vuelve muy larga.
