El Principito vuelve al cine con un protagonista hecho de luz y de pixeles: Tyldum y Beaufoy se ponen al frente de una nueva versión que combina actores reales con efectos visuales y trae aires del cómic de Joann Sfar
Una nueva adaptación de la obra de Saint-Exupéry está en preproducción y promete mezclar acción real con un personaje central recreado digitalmente, bajo la mirada del director noruego y el guionista ganador del Óscar por Slumdog Millionaire.
Arrancamos con una frase que muchos sanjuaninos guardan en la memoria: 'Lo esencial es invisible a los ojos', le dijo el Principito al aviador en una de las páginas que más se regalaron en las librerías del centro y que todavía se vuelven a vender en cada fecha patria. Esa frase, que parece escrita en tinta celeste, vuelve ahora al centro de la escena porque El principito tendrá una nueva película con acción real y efectos visuales, una noticia que me hizo parar la taza de mate y mirar dos veces el monitor antes de empezar a escribir esta nota.
La idea es ambiciosa y, si uno la piensa un rato, hasta lógica: tomar el universo chico y enorme a la vez que armó Antoine de Saint-Exupéry y adaptarlo combinando actores de carne y hueso con un personaje principal construido por computadora, de la misma manera que se hizo hace poco con esa película del gato con botas o con el pequeño Mowgli de hace algunos años. El proyecto se encuentra en plena preproducción y todavía no tiene fecha de estreno confirmada, así que por ahora lo que tenemos son nombres propios muy pesados y una promesa de que la cosa va en serio.
Un director noruego y un guionista con Óscar
El que tomará la batuta será Morten Tyldum, el realizador noruego que se hizo famoso con The Imitation Game, la película sobre Alan Turing que se llevó el Óscar a mejor guion adaptado, y que después pasó por la ciencia ficción más mainstream con Passengers. A su lado, en el papel, estará Simon Beaufoy, el guionista británico ganador del premio de la Academia por Slumdog Millionaire y conocido también por cintas como The Full Monty y 127 Hours, lo que ya marca un tono de drama humano más que de aventura despampanante. Lo curioso es que Tyldum suele trabajar con historias grandes, de espías y astronautas, y este libro que cabe en la mano tiene esa misma épica chica que a él, por lo visto, lo desvela.
“Para mí, lo que cuenta la novela tiene que ver con el amor, las pérdidas y el duelo, pero también con la esperanza, los deseos personales y la aventura. Es una historia que parece simple, y sin embargo es enorme.”Morten Tyldum, director de la película
Pero acá viene el dato que a mí, particularmente, me resultó el más jugoso de todo el anuncio: la película no se va a apoyar únicamente en la novela corta original, sino que también va a meter mano en la adaptación al cómic que hizo el ilustrador francés Joann Sfar, el mismo que dibujó El gato del rabino y ese estilo de línea tan personal que parece un cuaderno de viaje. Esto quiere decir que la versión va a tomar elementos visuales y narrativos de las viñetas, y que el Principito, en vez de ser un dibujo animado como en la película de 2015 de Mark Osborne, va a ser un personaje digital generado por computadora, mientras todo alrededor será acción real con actores y locaciones de verdad, como ya se hizo con la versión que dirigió Stanley Donen allá por 1974, una rareza musical que mezclaba números de baile con la historia y que hoy se ve como una rareza de época.
El Principito, pixel a pixel
Sfar, en su comunicado por el arranque de la preproducción, agradeció a la familia Saint-Exupéry por la oportunidad de volver a trabajar sobre ese universo y dijo estar encantado con la llegada de Beaufoy y Tyldum, a los que calificó como el equipo soñado para llevar la historia a la pantalla grande. Beaufoy, por su parte, destacó que el libro sigue hablando igual a un chico de diez años que a un adulto cansado de todo, y puso el acento en las verdades que representa el pequeño protagonista, esas que uno relee de grande y siente un cosquilleo en la panza, como cuando te das cuenta de que el zorro te está hablando a vos.
En lo personal, celebro que se siga estirando este cuento que no envejece, aunque a veces me agarra la duda de cuántas veces más habrá que adaptarlo. Pero también pienso que está bueno que cada generación tenga su propia pantalla donde reencontrarse con ese personaje, y que esta vez, gracias a los efectos visuales, el Principito va a poder mirarnos de cerca, como si estuviera sentado al lado nuestro en el living, mientras leemos las estrellas. Habrá que esperar, porque por ahora no hay fecha de estreno ni se sabe en qué cines ni plataformas va a llegar a la Argentina, aunque todo indica que la producción apunta a un lanzamiento internacional, tal vez con doblaje y subtítulos al castellano, como suele pasar con estas apuestas que buscan el público global.
Te puede interesar
