El Verdinegro le empató sobre la hora a Boca en Mendoza y le arruinó la escapada al Xeneize
Dos veces se puso en ventaja el equipo de Russo, dos veces se lo empataron. Sobre el cierre, Esteban Fernández firmó el 2-2 en el Víctor Antonio Legrotaglie por la octava fecha del Clausura.
Es como cuando vas a una fiesta y te quieren hacer quedar hasta el final a fuerza de mala educación: a Boca se le notó la pinta de equipo que quería subirse al colectivo y volverse rápido con los tres puntos bajo el brazo, y el Verdinegro de Mendoza, con esa insistencia de vecino que no entiende que la noche terminó, lo fue a buscar hasta que lo encontró. En el Víctor Antonio Legrotaglie, los del Pueblo Viejo empataron 2-2 sobre el cierre y le arruinaron la escapada al Xeneize, que se había puesto dos veces en ventaja y terminó masticando bronca por la unidad que se le escapó.
Un primer tiempo de ida y vuelta que parecía negocio del visitante
A los 16 minutos, el pibe Alan Velasco, de esos que todavía tienen la frescura del potrero en la pegada, recibió una habilitación de Leonel Flores, se armó la jugada con Tomás Belmonte como cómplice y la puso al ángulo. Golazo, 1-0 para Boca y silencio en las tribunas locales. Duró poco la felicidad: a los dos minutos, Sabatini aguantó la marca como quien aguanta una fila en el banco, se giró y la metió fuerte al primer palo. Empate 1-1 y arranque de partido nuevo.
Lo mejor de Boca en la noche llegó a los 37, en una jugada de esas que se explican solas: taco de Velasco, caño incluido, corrida de Dylan Gorosito por la derecha y centro al medio para que Kevin Zenón, que no mojaba desde mayo del año pasado, definiera con esa frialdad del nueve que vuelve a sentirse vivo. 2-1 y a vestuarios con la sonrisa ancha.
El segundo tiempo: insistencia local, VAR en contra y justicia sobre la hora
En el complemento, Gimnasia fue el que tomó la iniciativa, mientras Boca retrocedió metros y empezó a hacer eso que tanto critican los hinchas: ceder el control para cuidar el resultado. A los 70, Sabatini volvió a aparecer tras una pelota parada y firmó lo que era el 2-2, pero el VAR, con esa paciencia de cirujano que tiene en las jugadas ajustadas, le cobró un offside milimétrico y se lo anuló. La hinchada local protestó, claro, porque cuando te sacan un gol así uno se siente como el que llega a la panadería justo cuando cierran la puerta.
Boca intentó dormir el partido con el cronómetro como aliado, pero el Verdinegro no renunció al empate ni siquiera cuando la lógica decía que ya estaba. A los 92, un centro al área encontró un despeje corto de Jagger Herrera, la pelota le quedó boyando a Esteban Fernández y este, con la tranquilidad del que sabe que tiene un segundo y lo usa, sacó un remate fuerte junto al palo. Gol. 2-2 final y desahogo mendocino en el descuento.
- Alan Velasco marcó el 1-0 parcial con un definición al ángulo tras una jugada asociada con Belmonte y Flores.
- Kevin Zenón convirtió el 2-1 a los 37 minutos y cortó una racha sin goles desde mayo de 2025.
- Ignacio Sabatini firmó los dos tantos del Verdinegro, aunque el segundo le fue anulado por offside.
- Esteban Fernández, en el minuto 92, estampó el empate definitivo con un remate tras un despeje corto en el área.
- Boca suma 11 puntos y quedó sexto en su zona, mientras Gimnasia se mantiene en lo más alto de la Zona A.
Ahora bien, la pregunta del millón que dejaste picando: ¿pudo Boca hacer algo distinto para sostener la diferencia o el empate era inevitable? Le tiro la respuesta con el disclaimer de siempre: me reservo el derecho de errar. Pero a mí, que vi al equipo de Russo meterse cada vez más atrás y dejar de pisar el área rival, me cuesta imaginar otra película. El Verdinegro empujó, empujó y empujó, y cuando un rival te mete esa presión sostenida en los últimos metros, la defensa cede por desgaste. Boca tendrá que aprender que en esta liga no alcanza con pegar primero y después rezar: los del Pueblo Viejo te van a venir a buscar hasta que el árbitro corte.
