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Viernes, 16 de octubre de 2026
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En Alta Córdoba el suplementario duró más que el alquiler de un departamento: Instituto se lo ganó a Ferro en el alargue

Un partido que se estiró más allá de los 40 minutos terminó con el 97 a 94 favorable al Verdinegro en un final que tuvo de todo: triples sobre la chicharra, rebotes con suspenso y un cierre que le sacó lo mejor al local.

Por Facundo YacanteDeportes · · hace 5 d
En Alta Córdoba el suplementario duró más que el alquiler de un departamento: Instituto se lo ganó a Ferro en el alargue

Le pasó al lector lo que le pasa a uno con la hipoteca: cree que tiene todo controlado y de golpe le avisan que el plazo se extiende. El partido entre Instituto y Ferro se pensó para 40 minutos, terminó en 50 y casi se va al hospital. Al final, los del Pueblo Viejo se quedaron con un trabajoso 97 a 94 en un encuentro que peleó el Verdinegro con más corazón que libreto.

El arranque fue de Ferro, no nos vamos a hacer los distraídos. El Verdinegro entró dormido a la cancha y los de Caballito le metieron un parcial de 9 a 0 que sonó a despertador con cachetada. Al descanso, Ferro se fue al vestuario 39 a 32 arriba y uno ya se imaginaba el triunfo visitante servido en bandeja. Error propio de subestimar a un equipo que tiene más orgullo que estadísticas.

El segundo tiempo fue otra historia

Instituto salió con otra cara. Corbalán se hizo cargo del ataque y Lugarini, ese interno con manos de seda, empezó a clavar triples con la misma tranquilidad con la que uno abre el auto los domingos. La diferencia se achicó, se achicó y se achicó hasta quedar en dos puntos, gracias a un triple del propio Lugarini sobre el cierre y dos libres bien pisados. Después Zezular apareció con un rebote ofensivo que vale oro y mandó el partido a suplementario: 73 a 73, la cancha que se venía abajo.

El primer alargue fue un ida y vuelta que parece un partido de truco entre amigos: Instituto se puso 78-73, Ferro pasó al frente por uno, Corbalán fue a la línea, metió uno de dos, el visitante agarró el rebote del errado y una falta en la siguiente jugada sacó al anotador de la cancha por un golpe. Su suplente no pudo convertir y el sufrimiento se estiró cinco minutos más. El segundo suplementario, ya sin el escolta titular, fue todo de los del Pueblo Viejo: arranque fulminante, nueve de ventaja (92-83), Ferro descontó con libres y Gallegos tuvo la bola para empatar. No entró. Whelan cerró el trámite como el que paga la cuenta del asado sin quejarse.

  • Bautista Lugarini: la figura con 22 puntos y 12 rebotes, un doble-doble que llegó cuando el equipo lo necesitó.
  • Whelan: 21 puntos y cierre a la altura del que no quiere discutir el resultado.
  • Corbalán: 20 puntos y la responsabilidad de tomar los tiros clave en los alargues.
  • Kevin Hernández: 24 puntos y 9 rebotes para Ferro, sostén de un equipo que se quedó con las manos vacías.

Las cifras frías dicen lo que ya contó el reloj: Instituto gana, 97 a 94, en un cruce que se le complicó más de la cuenta y que terminó definiendo en el segundo suplementario. Ferro se vuelve a Caballito con esa sensación agridulce del que pelea todo el partido y se queda sin nada en los últimos cinco minutos. El Verdinegro, en tanto, sigue de pie en su casa con el aliento de la gente que bancó más de 50 minutos de juego sin preguntar la hora.

Sobre la pregunta del final, me reservo el derecho de errar, como siempre. Los partidos que se van a suplementario en esta liga vienen marcando la diferencia entre los que pelean arriba y los que miran de abajo, porque ganar un alargue equivale casi a dos victorias en la tabla. Instituto se subió a ese tren; Ferro, por ahora, lo mira pasar desde el andén. El torneo sigue y los del Pueblo Viejo ya saben que cada bola vale doble cuando se entra en el alargue.

FY

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