Gallardo se calza el buzo de La Tri: el Muñeco cruzó la cordillera y ahora conduce a Ecuador
A los 50 años, el exDT de River acepta su primer desafío en una selección nacional. Firma por dos años, con cláusula hasta el Mundial 2030, y debuta el 24 de septiembre ante Corea del Sur en Suwon.
Dicen que cuando un riverplatense se queda sin laburo, tarde o temprano aparece una oferta insólita. Y acá estamos: Marcelo Gallardo, el Muñeco, dejó de entrenar a nadie en enero y para septiembre ya tiene fecha, rival y destino confirmados. El tipo cierra un acuerdo con la Federación Ecuatoriana de Fútbol y se sube al avión hacia Quito para firmar el vínculo. Un borrador con la lapicera, una foto con la camiseta de La Tri y a otra cosa.
El contrato es por dos años, con la opción de estirarlo hasta la Copa del Mundo 2030. Según lo que trascendió, el técnico seguirá viviendo en la Argentina y se trasladará a Ecuador cada vez que la selección lo necesite. O sea: no es que se muda, ni mucho menos. Vuela, dirige, vuelve. Una rutina de ploteado internacional que ya conocen varios compatriotas.
El banco que dejó Beccacece
El que se va es Sebastián Beccacece, que había agarrado la selección hace rato y no pudo sostener los números que la casa pedía. Gallardo ocupa ese sillón, el séptimo entrenador argentino en sentarse en él. La lista se completa con Rodolfo Orlandini, Roberto Resquín, Miguel Ignomiriello, Gustavo Quinteros, Jorge Célico, Gustavo Alfaro y el propio Beccacece. Un club rioplatense con filiales en todas las alturas posibles.
Plantilla de selección europea con acento quiteño
- Moisés Caicedo, mediocampista del Chelsea y motor del equipo.
- Piero Hincapié, marcador central con presente en el Bayer Leverkusen.
- William Pacho, defensor que juega en el Paris Saint-Germain.
- Kendry Páez, la joya joven que asoma desde la cantera de Independiente del Valle.
Convengamos: tener esos nombres en el plantel no es un detalle menor. La propia Federación deslizó que la calidad del grupo fue uno de los motivos que terminaron de inclinar la balanza. Y tiene lógica: cuando un DT acepta un seleccionado, lo primero que mira es qué jugadores tiene. Y esto se parece bastante a una vidriera bien surtida.
Hoja de ruta: dos amistosos antes de que termine el año
El debut oficial del Muñeco en el banco de La Tri será el 24 de septiembre, en la ventana FIFA de ese mes, contra Corea del Sur en Suwon. Después, el 1 de octubre, el segundo compromiso cae en territorio japonés. Dos pruebas durísimas, en Asia, con público hostil y viajecito largo. El bautismo de fuego del Muñeco lejos del Monumental.
Gallardo viene de una segunda etapa en River que terminó a principios de 2026 y de una experiencia breve en el Al-Ittihad de Arabia Saudita, con más ruido que gloria. La pregunta queda picando: ¿podrá trasladar al fútbol de selecciones ese sello que lo distinguió en los clubes, con el ida y vuelta permanente, la presión alta y el protagonismo asfixiante?
Yo me guardo el pronóstico. Gallardo en una selección es una caja de Pandora: puede salir un equipo bárbaro o puede chocar contra la lógica de los planteles que se ven cada tres meses. Me reservo el derecho de errar, como siempre. Pero que nadie se sorprenda si a mitad de año La Tri empieza a parecerse, sospechosamente, a un River metido en la altura de Quito. Firmado: Facundo Yacante, Deportes.
