Juicio por el crimen del "Gringo" Díaz: un perito sostuvo que los cuatro tiros impactaron en "la cruz de la muerte"
En la quinta audiencia del debate contra Cristian "Pity" Álvarez Congiú, un subcomisario licenciado en Criminalística detalló la mecánica de los disparos. La jornada se interrumpió cuando el acusado se descompensó y debió ser derivado al Hospital Fernández.
Un subcomisario de la Policía de la Ciudad, licenciado en Criminalística, declaró este jueves en la quinta audiencia del juicio que se le sigue a Cristian Gabriel "Pity" Álvarez Congiú por el homicidio de Cristian Maximiliano "Gringo" Díaz y describió que los cuatro disparos que recibió la víctima en la madrugada del crimen se concentraron en la zona frontal del rostro, una región que en el ámbito forense se conoce como "la cruz de la muerte". El debate es encabezado por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional que entiende en la causa, con intervención de la UFI a cargo de la instrucción inicial.
El hecho se produjo en 2018 y la pesquisa reconstruyó, a partir del trabajo de la División Escena del Crimen, que junto al cuerpo de Díaz se hallaron cuatro vainas servidas. Manuel Oscar Martin, entonces jefe de la Unidad Criminalista de esa división, fue alertado cerca de las 3.20 de la madrugada y concurrió al lugar, donde encontró a la víctima tirada boca arriba.
La mecánica de los disparos
De acuerdo con la investigación, Martin explicó que los impactos se distribuyeron de la siguiente manera: uno en el pómulo, otro dentro o fuera de la boca (no se podía precisar por la cantidad de sangre), un tercero en la parte inferior del rostro y el restante en la frente. Mientras describía cada herida, el perito se señalaba el rostro para graficar la ubicación ante el tribunal.
“Tenía cuatro disparos en la cara, que nosotros la llamamos la parte frontal, que es totalmente letal. Los disparos fueron en el pómulo, dentro o fuera de la boca no sabíamos por la cantidad de sangre; uno en la parte inferior, uno en el cuello y otro en la frente.”Manuel Oscar Martin, perito
El testigo aclaró que esa zona del rostro recibe el nombre de "la cruz de la muerte" porque "se hace un triángulo" y las lesiones allí "siempre van a ser graves, ya que no son huesos duros". Agregó que se trata del sector al que apuntan los francotiradores para garantizar un efecto letal.
El arma, la distancia y la sobrevida
Martin identificó el arma utilizada como una pistola Colt 635 calibre .25, un arma diseñada originalmente para defensa personal. Si bien su energía cinética es menor a la de una pistola 9 milímetros —entre 80 y 90 julios frente a unos 300—, el perito subrayó que "el daño que hace siempre va a ser grave". Los disparos, añadió, se realizaron desde una distancia aproximada de 60 centímetros.
En otro tramo de su declaración, el subcomisario aportó un dato que, según la cobertura del debate, no se había difundido hasta ahora: la víctima tuvo una sobrevida antes de morir. "Había mucha sangre, revisamos las manos y tenía signos de defensa", sostuvo Martin. Precisó que los impactos en el pómulo y en la boca fueron los que provocaron el deceso.
La médica de la Morgue Judicial a cargo de la autopsia ratificó esa información ante el tribunal: cuatro disparos, un único orificio de salida, trayectorias de izquierda a derecha y de adelante hacia atrás, y tres de ellas de arriba hacia abajo. "Había una gran hemorragia, por lo que hubo sobrevida mínima", señaló la profesional.
La audiencia se interrumpió cuando el acusado se descompensó y debió ser trasladado al Hospital Fernández, según se informó en la sala. La jornada se reanudará cuando los peritos médicos que lo asisten en el centro de salud autoricen su regreso a los tribunales; de no mediar impedimentos, el debate continuará con las restantes pruebas testimoniales y, posteriormente, con los alegatos de las partes, antes de pasar a la instancia de veredicto del Tribunal Oral.
