La bestia blanca reapareció en China: Sabalenka pasó la escoba y va por más
La número dos del mundo barrió a la mexicana Zarazúa en su primer partido post US Open y se cruzará con la checa Bartunkova en el WTA 1000 de Pekín. Va por su tercera corona del año en esa categoría y necesita sumar puntos para acosar a Rybakina en lo más alto del ranking.
Volvió la nuestra. Después de semanas sin competir y con el sabor amargo de haber perdido el número uno en Nueva York, Aryna Sabalenka reapareció en el circuito como quien vuelve a la oficina después de las vacaciones: con la camiseta puesta y sin pedir permiso. Le metió un 6-1 y 6-3 a la mexicana Renata Zarazúa en apenas 62 minutos y ya está en la segunda ronda del WTA 1000 de Pekín. Tan simple como suena, tan contundente como se vio.
El regreso que el tenis pedía
A la bielorrusa se la notaba con esa cosa que tienen los tenistas cuando juegan con el ego todavía dolido: cada bola como si la estuviera firmando. Cedió apenas un game en el primer set y tres en el segundo, nada más. Para una jugadora que viene de ceder la cima después de 99 semanas seguidas ahí arriba, ese tipo de declaraciones en cancha sirven más que cualquier conferencia de prensa. Y ella lo sabe.
- Sabalenka acumula diez títulos WTA 1000 en su carrera, pero ninguno en Pekín.
- Este año ya levantó Miami e Indian Wells, ambos en esa categoría.
- El número uno lo tiene hoy Elena Rybakina, que además le arrebató el US Open.
- La próxima rival será la checa Nikola Bartunkova, la prueba de la segunda ronda.
Porque el ranking, claro, es el otro gran tema de la película. Sabalenka llegó a la capital china como escolta, mirándole la nuca a Rybakina, y necesita sumar puntos sí o sí antes del Masters de fin de año. No es que esté lejos, pero en el tenis las distancias se miden en semanas y la próxima cita grande ya asoma. Pekín es una estación obligatoria en ese camino.
Después de Nueva York, la bielorrusa había dicho que necesitaba volver a disfrutar del tenis. Uno, que es curioso por naturaleza, se pregunta si eso es compatible con la cara de pocos amigos que le puso a cada pelota contra Zarazúa. Pero bueno, será su manera de pasarla bien. Mientras tanto, la número dos del mundo avanza, mete presión y deja en claro que el trono no se olvidó de quién es.
Lo que se viene
Ahora la espera Bartunkova, una checa que seguramente no tiene nada que perder y sí mucho para ganar. Después, el cielo. O el infierno, depende de cómo se mire. Lo concreto: Sabalenka está de vuelta, en forma, con hambre y con cuentas pendientes. Que tiemble Rybakina, que la bielorrusa volvió al ruedo.
Pronóstico del que firma: si mantiene este nivel, la veremos en semifinales. Pero ya se sabe, uno se reserva el derecho de errar y a veces la bola se va a la red. Habrá que seguir mirando.
