Jueves, 3 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
PortadaTurismo
Turismo /

La fórmula 3-2-1: galletitas de harina, manteca y azúcar con proporciones fijas y resultados parejos

Una preparación sin huevo, sin leche y sin polvo de hornear que se escala sin cálculos: 300 gramos de harina, 200 de manteca y 100 de azúcar. La temperatura de la grasa y el reposo en frío son las dos claves que define el resultado.

Por Daniela NacifEconomía · 3 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Tres ingredientes y una proporción que no requiere calculadora. Por cada 300 gramos de harina van 200 de manteca y 100 de azúcar. Esa relación es la base de las llamadas galletitas 3-2-1, una preparación sin huevo ni leche que puede duplicarse o reducirse a la mitad sin más operación que mantener la misma lógica: para media tanda se usan 150, 100 y 50 gramos; para el doble, 600, 400 y 200. La fórmula se sostiene porque las proporciones están pensadas para que la masa compacte sin necesidad de añadir líquidos ni agentes leudantes.

La manteca define la textura

El primer punto crítico es el estado de la grasa. La manteca debe estar blanda pero no derretida, condición que en la literatura de cocina se conoce como punto pomada: cede al presionarla con el dedo pero conserva la forma. Si está líquida, la mezcla queda demasiado floja y las galletitas se expanden en el horno perdiendo la silueta que se les haya dado. Si acaba de salir de la heladera y se presenta dura, cuesta integrarla con el azúcar y la masa termina trabajando de más, con el efecto contrario al buscado. En días de mucho calor, la recomendación práctica es devolver la manteca unos minutos al frío antes de empezar.

El armado, con el menor trabajo posible

La mezcla se inicia uniendo manteca y azúcar hasta obtener una crema pareja. Luego se incorpora la harina de una vez, o como máximo en dos tandas, y se termina de unir con espátula o con las manos, procurando el menor trabajo posible. El objetivo no es amasar sino apenas compactar: cuanto menos se manipule la masa, más tierna y quebradiza quedará la galletita al salir del horno. Una vez formado el bollo, se aplana ligeramente, se cubre y se lleva a la heladera al menos 30 minutos.

  • El frío devuelve firmeza a la manteca y facilita el estirado posterior.
  • Ayuda a que las formas no se deformen durante la cocción.
  • Si se usan cortantes, conviene enfriar las piezas ya formadas otros 10 minutos antes de llevarlas al horno, lo que mejora el mantenimiento de los bordes.

Estirar, hornear y enfriar: tres pasos con tiempos propios

Para estirar la masa se recomienda hacerlo entre dos hojas de papel manteca, sin agregar harina extra. Un grosor de medio centímetro produce una galletita con algo de ternura en el centro; las piezas más finas quedan más crujientes y las más gruesas necesitan algunos minutos adicionales. El horno debe estar caliente de antemano y las galletitas están listas cuando los bordes comienzan a dorarse levemente mientras el centro todavía se ve claro. Al salir parecen blandas, pero la manteca se solidifica durante los primeros minutos de enfriado y la textura se afirma sola, por lo que conviene no intentar levantarlas de la placa mientras están muy calientes.

Datos clave de la preparación en una sola vista

  • Aspecto,Detalle
  • Ingredientes,Harina, manteca y azúcar (sin huevo, sin leche, sin polvo de hornear)
  • Proporción base,300 g de harina / 200 g de manteca / 100 g de azúcar
  • Escalas posibles,Mitad: 150/100/50 g. Doble: 600/400/200 g
  • Estado de la manteca,Punto pomada: blanda pero no derretida
  • Trabajo de la masa,Mínimo: apenas compactar, sin amasar
  • Reposo en frío,Mínimo 30 minutos el bollo; 10 minutos adicionales las piezas formadas
  • Grosor sugerido,Medio centímetro
  • Punto de cocción,Bordes apenas dorados, centro aún claro
DN
Daniela NacifEconomía

Te puede interesar