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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La semana en Neuquén se viste de gris y el finde se viene con tormenta

Cielo cerrado, temperaturas que no pasan de los 23 grados y un domingo que pinta para quedarnos adentro con la pava al fuego.

Por Rosana LuceroSociedad y vida · · hace 2 d
La semana en Neuquén se viste de gris y el finde se viene con tormenta

Acá en Neuquén la mañana de miércoles arranca con esa luz plomiza que ya conocemos bien los que vivimos en la capital, esa que te hace dudar si son las ocho de la mañana o las cinco de la tarde. El termómetro marca apenas 8 grados cuando salgo a buscar el diario al kiosco de don Carlos, en pleno centro, y el viento del sureste me pega de lleno en la cara. La máxima prevista para hoy no va a pasar de los 20 grados, así que la campera gruesa vuelve a ser la protagonista del placard.

Marta, que atiende la verdulería de la esquina del barrio, me cuenta mientras me pasa las naranjas que ya está cansada de este clima. "Mirá, yo tengo el puesto afuera y hoy casi no se paró nadie, la gente pasa pegando al cordón para no mojarse, aunque todavía no llovió. Pero el cuerpo ya te avisa que algo viene", me dice mientras acomoda el ramo de apio. Y tiene razón, porque según el parte meteorológico que estuve revisando, lo que viene no es nada alentador para el fin de semana.

El jueves y el viernes, la antesala del diluvio

Mañana jueves el panorama no mejora demasiado. La máxima vuelve a quedar clavada en los 20 grados, el cielo va a estar completamente nublado y el viento del este se va haciendo cada vez más molesto a medida que pasan las horas. De madrugada las ráfagas pueden trepar hasta los 33 kilómetros por hora, así que quienes tengan que salir muy temprano para el trabajo o para llevar los chicos a la escuela van a sentir el rigor del tiempo en la cara. Por la noche el termómetro baja a unos 7 u 8 grados y la cosa sigue igual de cerrada.

El viernes es el día bisagra antes del fin de semana y la temperatura afloja un grado, quedando en 18 de máxima. El viento rota al noreste y sopla a unos 25 kilómetros por hora durante el día, pero a la noche se refuerza con todo: las ráfagas pueden llegar a los 43 kilómetros por hora bajo un cielo totalmente cubierto. Es el clásico aviso de que algo gordo se viene, esa sensación en el aire que uno aprende a leer cuando vive en la Patagonia.

Sábado y domingo: el finde se prende agua

  • Sábado: lluvias débiles y dispersas durante todo el día, máxima de 22 grados, viento del noreste con ráfagas que pueden alcanzar los 40 kilómetros por hora. Por la noche el cielo sigue inestable y parcialmente nublado, con una mínima de 7 grados y ráfagas que suben hasta los 46 kilómetros por hora.
  • Domingo: el pico de la semana, con tormentas eléctricas, lluvias y chaparrones durante el día. La máxima llega a los 23 grados y el viento del noreste sopla a 27 kilómetros por hora. La noche no da respiro: las precipitaciones continúan, localmente fuertes, con una mínima de 8 grados y ráfagas que pueden trepar hasta los 48 kilómetros por hora.

Para quienes tenemos pensado armar un asado, ir a la costa del río Limay o simplemente juntarnos con la familia en una plaza, la recomendación es clara y cruda: reprogramar. Los mejores momentos de toda la semana para actividades al aire libre siguen siendo las mañanas del miércoles y el jueves, antes de que el viento empiece a ganar intensidad y se empiecen a complicar las cosas. El fin de semana, en cambio, conviene tener el plan B bajo techo bien aceitado, con la pava al fuego, un buen libro o la peli del finde lista en el cable, que total con este tiempo no dan muchas ganas de exponerse a que se te vuele la conservadora con las birritas.

Yo ya me imagino el domingo a la tarde viendo llover desde la ventana, con ese ruido de chaparrón sobre el techo de chapa que a mí me gusta y a muchos vecinos de acá de la zona les gusta también, porque uno siempre se termina acostumbrando al clima de la región. Habrá que armarse de paciencia, sacar los paraguas, chequear el estado de las calles antes de salir y, sobre todo, no dejar el auto estacionado debajo de un árbol, que las ráfagas del domingo pueden hacer caer ramas grandes en cuestión de minutos.

“¿Ya modificaste tus planes para el fin de semana por el pronóstico, o salís igual y te bancás la lluvia?”Rosana Lucero, Sociedad y vida
RL
Rosana LuceroSociedad y vida

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