Lautaro López vuelve a casa, pero no a la suya: el chaqueño se calza la camiseta del Verdinegro
Después de un paso por el básquet europeo, el ex Villa San Martín recaló en Mitre de Posadas, que se prepara para debutar en la Liga Argentina. Llega para compartir vestuario con Tantos y Montes y para aportar rodaje en la categoría.
Volver al pueblo después de años afuera siempre tiene esa mezcla rara de abrazo y desajuste. Como cuando volvés de vacaciones y la heladera de tu vieja sigue teniendo la misma mayonesa de hace tres meses. Algo así le pasa a Lautaro López, que después de patear pisos de Bosnia, Eslovaquia, Serbia y Austria, vuelve al básquet argentino. Pero no vuelve a su Resistencia natal ni al club que lo formó, sino que se calza la camiseta del Verdinegro de Posadas, el mismísimo Mitre, que viene de dar el batacazo en la Liga Federal y ahora se anima con la Liga Argentina.
El chaqueño, 27 años, ya conoce el sabor de la segunda categoría. Se formó en Villa San Martín, ahí nomás, en el Chaco, y por esos pagos dio sus primeros pasos en este bendeto deporte. Después se le abrió el mundo y se fue. Pero la vida, que es caprichosa, lo devuelve ahora al país, aunque no a su pago chico. Como cuando te reencuentras con un ex en un asado ajeno: incómodo, pero inevitable.
Un plantel con olor a experiencia
Mitre, que tiene a Matías Martinho como entrenador, empezó a armarse para el desafío de la Liga Argentina. Y la incorporación de López se suma a otras dos piezas de peso: Lucho Tantos y Alejo Montes, los veteranos que ya tienen calle suficiente como para no asustarse con la categoría. Los tres son, a primera vista, los nombres con los que Martinho piensa sostenerse en un torneo que no perdona a los que se duermen.
- Lautaro López: chaqueño, 27 años, ex Villa San Martín, con pasos por Eslovaquia, Serbia, Austria y Bosnia.
- Lucho Tantos: experimentado, ya con rodaje en la categoría.
- Alejo Montes: otra cara con kilómetros en el lomo para acompañar al DT.
- Martín Pérez Douthat, Romero Amprimo, Bautista Corsi, Gennaro Ferreyra, Lucas Núñez, Diego Tonarelli y Valentín Clara: el resto del plantel confirmado, los del Pueblo Viejo que completan la tropa.
El salto de categoría que mueve el amperímetro
El contexto vale y mucho. Mitre viene de ganar la Liga Federal, esa tercera división donde se come y se cena con rodaje corto y viajes largos. Ahora el desafío es otro: la Liga Argentina es otra cosa, con equipos que saben a qué juegan y con planteles donde te cobran caro los errores. Por eso, sumar a un jugador que ya pasó por la categoría, como es el caso de López, no es un detalle menor. Es saber dónde está la cocina antes de que empiece la cena.
En lo personal, me da gusto ver a un chaqueño volviendo al país, aunque sea para ponerse otra camiseta que no es la del club que lo vio nacer. Tiene algo de justo y algo de contradictorio a la vez. Pero bueno, así es el deporte: te forma en un lugar y después te lleva a pagar el alquiler a otro.
¿Qué puede aportar López al Verdinegro?
En concreto, y sin tirar humo: rodaje. López sabe lo que es jugar una Liga Argentina, conoce los tiempos, los cuerpos, los viajes. No llega a aprender, llega a enseñar. Y en un equipo que está dando el salto de categoría, eso vale oro. Los pibes Corsi, Ferreyra, Núñez y compañía van a tener al lado a un tipo que ya sabe lo que es vestirse para un partido de los pesados.
¿Y el pronóstico? Me lo reservo. Todavía no vi ni un amistoso, ni un entrenamiento abierto, ni un comunicado oficial que diga que están todos listos. Así que, como siempre, me quedo con la sana costumbre de no adelantarme a la máquina: puede andar muy bien, puede costar el arranque. Lo concreto es que Mitre se movió, buscó experiencia y la encontró. Eso ya es un mensaje. El resto lo dirá la pelota, que como dice el refrán, no se mancha.
